La Polilla Cubana

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El miedo a una palabra de dos letras

Posted in Honduras Situacion Politica, Integración Latinoamericana, Literatura on Julio 18th, 2009

Por Helen Umaña

“Tratándose del bienestar colectivo no hay apoliticidad que valga. El silencio equivale a aquiescencia y complicidad. Por lo tanto, tomo partido”.

helen-u.JPGEl 28 de junio venía de Guatemala con el único y exclusivo propósito de votar a favor de la cuarta urna. Veía, en ésta, la posibilidad concreta de un cambio hacia senderos de beneficio colectivo. Era el camino para modificar, con el consenso de todos los partidos políticos y de una amplia difusión y discusión (a través de los medios de comunicación, foros, comentarios, etc.), una Constitución cuyas lagunas son evidentes. La ciencia dice que nada es estático y que todo lo hecho por el ser humano es susceptible de perfeccionarse. Manejar que la cuarta urna lo que pretendía era la reelección de Mel ha sido la distorsión más grande en la historia política del país. La hipotética Constitución se redactaría ya cuando Mel hubiese dejado de ser presidente. Su elaboración estaría, pues, en manos de diputados elegidos por quienes se acercasen a votar. De ahí que la propuesta de la cuarta urna prendiese, con tanto entusiasmo, en la voluntad de los sectores históricamente marginados: campesinos, obreros, grupos étnicos…

Por esa razón, cuando en el bus que me traía de Guatemala me enteré del golpe de Estado, el impacto emocional fue intenso. En esencia, abortar, con alevosía, la semilla de lo que pudo ser un encaminar al país por senderos de equidad y justicia.

Darle un golpe de muerte a la posibilidad de un sueño factible: la construcción de una sociedad en donde, no como varita mágica sino como proceso de ardua construcción, se empezasen a solventar las necesidades más urgentes de comida, salud, educación y vivienda para la mayoría. Mel había dado el primer paso. Impedírselo, con el golpe de Estado, fue como abrir la puerta para llevar al país a una espiral de violencia cuyas consecuencias ya se empiezan a sentir: secuestros, asesinatos políticos y persecución a los disidentes. Una realidad que ya se ha instalado en el horizonte de la patria. Al amparo de la nocturnidad y la falta de energía eléctrica, la captura del artista de la caricatura Allan MacDonald (con todo y su hija de diecisiete meses); los asesinatos de Isis Obed Murillo (en el aeropuerto de Toncontín) y de Róger Ivan Bados González y Ramón García, miembros del partido Unificación Democrática (UD) son ominosas señales del abismo hacia el cual Honduras se encamina. A menos que prevalezca la sensatez (que pasa necesariamente por el restablecimiento del Estado de derecho), no es aventurado vaticinar que se está a las puertas de una vorágine social sin precedentes: la reactivación de la tenebrosa Doctrina de la Seguridad Nacional y, como lógica respuesta, la adopción de formas de lucha que llevan consigo incalculables cuotas de dolor y sangre. Una factura que, a la postre, pagará la sociedad en su conjunto. Al respecto, la historia de la humanidad es un espejo en el cual los sectores dominantes del país —por su inveterada miopía— todavía no se han visualizado.

La pesadilla que se repite. El protagonismo de las botas. Las imágenes de los militares apuntando, en posición de combate, a humildes mujeres, a jóvenes imberbes y a personas desarmadas son devastadoras. En Toncontín…, el sonido de las balas. El huir alocado de la gente. El ulular de la ambulancia. El cuerpo frágil sostenido por manos solidarias… Un revivir la estela de sangre y terror que han dejado en Latinoamérica los ejércitos nacionales. Ratificar que el monstruo sigue vivo, agazapado, listo a dar el salto y el zarpazo cuando los grandes consorcios internacionales y sus socios nacionales así lo indiquen. Desde siempre, el brazo armado del poder económico. Y, en niveles de alta graduación, ellos mismos convertidos en poder económico que actúa en defensa de sus intereses.

El contubernio iglesias-poder político.

Es indignante el espectáculo de los pastores evangélicos y de la alta jerarquía católica encabezando y bendiciendo las marchas de la oligarquía. Con falaces mensajes bíblicos, violentando las conciencias para llevarlas a la posición política que les permitirá seguir medrando a la sombra de sus iglesias, no casas de oración, sino auténticos emporios económicos. Complementado, todo, con otro bochornoso espectáculo: en un Estado constitucionalmente laico, los «honorables» diputados y sus testigos de honor (Custodio, Aguilar Paz, Leitzelar, Mauricio Villeda, Irma Acosta de Fortín…) agarrándose las manos e inclinando la cabeza, pronunciando una oración en el momento mismo en que, enarbolando una falsa carta de renuncia, ratificaban su traición y consumaban el golpe de Estado.

La guerra mediática.

En los meses precedentes al golpe de Estado, la oposición a Mel Zelaya llegó a niveles jamás vistos. Quizá, en ninguna parte del mundo, un periodismo como el hondureño. Especialistas en sesgar y manipular la información. Todos los días mintiendo flagrantemente. Conductores de programas radiales y televisivos moviendo la noticia hacia el lugar en donde sopla el dinero. Tergiversando los hechos para confundir al receptor. Al día siguiente del golpe, desde Radio América, llamando a encauzar el país por las vías de la «normalidad»: «Preséntense en las fábricas, en los negocios…»; «Dejémosle la política a los políticos y que los niños y maestros vuelvan a la escuela, los obreros a sus fábricas…»; «Aquí no ha habido golpe de Estado…»; «Aquí todo es normal»; «Es necesario producir…». En otras palabras, producir para seguir llenando los bolsillos de la minoría… La infamia revestida de amor patrio.

La ambigüedad e indiferencia de la máxima casa de estudios. Duele el comunicado gallo-gallina de las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Institución, en horas más lúcidas, a la vanguardia del pensamiento progresista y democrático. ¿Dónde el análisis de la crisis social y política? ¿Dónde el comunicado orientador para un pueblo carente de instituciones que salvaguarden sus intereses? ¿Cómo puede hablarse de vinculación universidad-sociedad si se evade el compromiso del análisis y del mensaje clarificador? ¿En qué momento se extravió el rumbo de la dignidad?

El manipuleo lingüístico.

Desde la espuria sesión del domingo cuando se nombró presidente a Micheletti, éste insistió en que no era un golpe de Estado y lo llamó «un acto de sucesión presidencial». El lenguaje designa realidades y, en función social, no es un instrumento de uso antojadizo. Como se lo hizo ver un corresponsal español, cuando un contingente armado asalta la casa del presidente; lo secuestra y lo envía, contra su voluntad, a Costa Rica, eso sólo puede llamarse golpe de Estado. Aquí y en cualquier parte del mundo. Por más que los medios, los funcionarios y los diplomáticos desleales, mentirosos y oportunistas repitan las palabras del usurpador. El inútil querer tapar el sol con un dedo. La comunidad internacional y el pueblo, que no es el ignorante que muchos creen, lo saben.

El papel de comparsa a que se redujo la querida figura de Ramón Custodio, ¡a quien tanto debo en lo personal!, pero a quien, por respeto a mi propia conciencia, tengo que referirme al haberlo visto en el más triste papel de su carrera! ¡Que es mejor que a Mel lo hayan enviado a Costa Rica ya que, por lo menos, está vivo!, dijo. La cuestión de fondo es el acto ilegal que con él se cometió. Eso era lo que había que condenar. Nunca, con su presencia (es el Comisionado Nacional de Derechos Humanos), avalar la monstruosidad jurídica perpetrada contra un presidente legítimamente electo. Y, como broche de oro: afirmar que eran balas de goma las que usó el ejército la tarde en que, violando la Constitución, vedaron el aterrizaje de Mel en Toncontín. De goma, pero acabaron con la vida de un joven de diecinueve años. (¡Con una humilde «burrita» aguantó las largas horas de espera con un único propósito: vitorear al presidente en el cual había cifrado la esperanza de un mañana mejor! Su pequeña pero gran odisea desde su remoto pueblo y las palabras de su digno padre explicando sus móviles son signos entrañables que hablan de ilusión en un futuro más humano y más digno… pero también de sueños rotos por la brutalidad represiva…).

En un pueblo hambriento (hace pocos días una campesina, como no había dinero para comprar maíz, para fabricar tortillas, echó mano del que ya estaba «curado» para la siembra; resultado: tres hijos en el hospital y el de cinco años, en el cementerio), en donde el abismo entre ricos y pobres cada vez se hace más profundo y que, por lo mismo, no es cuestión de borrarlo con abrazos de paz y de reconciliación de la «familia hondureña», según cantan los defensores del golpe, la cuarta urna era una opción para intentar cambios positivos. Nunca, al pueblo llano (ese que es marginal y vive en los bordos y en los barrancos de la miseria), se le había dado la oportunidad real de expresar su sentir. Y, con el «Sí», la posibilidad de mejorar un instrumento (una nueva Constitución) que guiase la vida futura de la nación. Lo reiteramos: todo es susceptible de perfeccionarse. Máxime tratándose de la Carta Magna en donde las cuestiones son trascendentales en la cotidiana construcción de la república. Pero los sectores de poder (especialmente la clase política enquistada en el Congreso y que ha esquilmado el erario a través de las grandes erogaciones que se les otorgan a los diputados, supuestamente para obras de beneficio en sus comunidades) le temieron a la avalancha de un «Sí» popular. Sospecharon —con razón— que podía representar el fin de sus incalculables dividendos. El golpe de Estado fue su manera torpe y desesperada de oponerse a la incontenible marea humana que cada vez es más consciente de sus verdaderos intereses y de la mejor forma de defenderlos. Para muestra, una consecuencia inmediata: en un santiamén se hizo añicos la base social de los partidos políticos responsables de la acción delictiva.

Estamos, pues, frente a estatuas con pies de barro. Su desmesurada reacción ante la crucial pregunta de la encuesta abortada revela su debilidad. Son poderosos y se amparan en las múltiples redes nacionales e internacionales que propicia el dinero…, pero le temen al pueblo. Saben que éste es mayoría y que, en justa lid, ellos llevan las de perder. Esa es una de las grandes lecciones que, de estos días trágicos, se debe extraer. Aunque lenta, la rueda de la historia nunca se detiene.

Desde hace treinta años, sólo he escrito sobre arte y literatura. Pero la ruptura del orden constitucional y el descaro con que actuaron Micheletti y sus socios golpistas me sacaron de la voluntaria torre de marfil. Las alucinantes imágenes de esa sesión grotesca en que se le dio un golpe de muerte a la débil democracia hondureña me han confirmado que el artista y el intelectual no pueden esconderse en una pretendida neutralidad. Tratándose del bienestar colectivo no hay apoliticidad que valga. El silencio equivale a aquiescencia y complicidad. Por lo tanto, tomo partido. En los momentos decisivos —cuando está en juego el devenir de los años futuros en Latinoamérica— a lo estético, se sobrepone la opción ética. Y ésta me dice, con claridad meridiana, de qué lado están la razón y la justicia.

Mis palabras no pretenden formular un análisis de la situación (para eso están los sociólogos y politólogos). Pero externar mis sentimientos es una necesidad vital y perentoria. Por un lado, un profundo dolor por el cúmulo de signos negativos que saturan el ambiente. Por el otro, la esperanzada convicción de que los sectores marginados, aún con tropiezos y dificultades, siempre encuentran la ruta hacia mejores derroteros.

Nunca camina en reversa la rueda de la historia.

* Helen Umaña nació en La Encarnación, Ocotepeque, Honduras, en 1942. Como consecuencia de la persecución de que fuera objeto su padre durante el gobierno conservador de Tiburcio Carías, la familia de Helen debió trasladarse a Guatemala cuando ella tenía únicamente 2 años de edad. Este país centroamericano fue, entonces, el escenario en el cual la autora creció y se formó académicamente.
 En Guatemala, Umaña se graduó de Maestra de Educación y ejerció la docencia en establecimientos de segunda enseñanza desde 1960. En 1976 se graduó de Licenciada en Lengua y Literatura Española e Hispanoamericana por la Facultad de Humanidades, Universidad de San Carlos de Guatemala. Desde 1973 a 1981 fue catedrática de esa misma casa de estudios.

Honduras: reportes de la marcha de AHORA MISMO

Posted in Honduras Situacion Politica, Literatura on Julio 2nd, 2009

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Envío los reportes que están saliendo al aire ahora mismo; la marcha ha iniciado en el Obelisco en la ciudad vieja de Comayagüela, han caminado por el Camino Real hacia el Congreso, pasaron por ahí protestando y siguieron rumbo a Naciones Unidas, en donde se encuentran ahora.
Son más de 50 mil manifestantes y siguen llegando, de ahí se ira a la Casa Presidencial, en donde se espera que hable Rigoberta Menchu, así le fue solicitado.

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Esperamos más información.

La Edad de Oro cumple 120 años

Posted in Literatura on Julio 1st, 2009

Una fecha que toda Latinoamerica debe recordar… en este primer número de la Revista, dijo Martí: “En América‚ se vivía antes de la libertad como la llama que tiene mucha carga encima. Era necesario quitarse la carga, o morir”. Y porque están dispuestos a morir antes que vivir sin libertad, están hoy los hondureños en pie de lucha…

 

La Edad de Oro y los amigos de José Martí     

Por Lydia Esther Ochoa 

 

marti-laatinoamericanista.JPGEl primer número de La Edad de Oro fue publicado en Nueva York el 1 de julio de 1889. Los tres restantes números aparecieron en agosto, septiembre y octubre, también de aquel año. José Martí concibió la publicación como “una revista de literatura infantil amena y educativa, con lenguaje poético que despertara el interés y la imaginación de un lector tan especial”.

Desde que los lectores abren la primera página y ven la dedicatoria dirigida a “los niños que lean la Edad de Oro” el interés es inmediato: “Para los niños es este periódico, y para las niñas, por supuesto. Sin las niñas no se puede vivir, como no puede vivir la tierra sin luz”.

 

En otra parte de la dedicatoria Martí escribió que “todo lo que quieran saber les vamos a decir, y de modo que lo entiendan bien, con palabras claras y con láminas finas. Les vamos a decir cómo está hecho el mundo: les vamos a contar todo lo que han hecho los hombres hasta ahora”.

 

Ciertamente los menudos lectores y sus familiares se maravillan con la Edad de Oro. Los principitos porque encuentran en sus páginas esa ternura que solo ellos son capaces de comprender y descubrir, mientras los adultos dejan salir al niño que llevan oculto en su interior para dar rienda suelta a la imaginación, y se siente al mismo tiempo padres de todos pequeños.

 

Martí creó a la Edad de Oro con gran sensibilidad y rigor, especialmente el primer número. Fue el único redactor de los textos insertados en sus páginas, seleccionó las ilustraciones, se ocupó del proceso de impresión y hasta de su distribución en el continente americano.

 

Después de leer la Edad de Oro los lectores llevan siempre en el recuerdo al valeroso Héctor, el héroe troyano que lucha por la soberanía de su patria frente a los invasores griegos. También admiran a Miguel Hidalgo, Simón Bolívar y José de San Martí, los tres héroes latinoamericanos, enaltecidos por José Martí.

 

Aprueban los gesto de Pilar de regalar a la niña enferma los zapaticos de rosa y de Bebé de obsequiar a su primo Raúl, la espada nueva, obsequio del señor Don Pomposo, se alegran con la victoria de Meñique sobre contrincantes más fuertes, y acompañan a la inquieta Ardilla que pone en su justo lugar a la vanidosa montaña, y viajamos al país de los anamitas.

 

La revista literaria concebida por José Martí cumple 1 20 años de andar con los niños, del reconocimiento tierno de varias generaciones de menudos lectores que ven al autor de la Edad de Oro a un gran compañero: “ Lo que queremos es que los niños sean felices…; y que si alguna vez nos encuentra un niño de América por el mundo nos apriete mucho la mano, como a un amigo viejo, y diga donde todo el mundo lo oiga: “¡Este hombre de LA EDAD DE ORO fue mi amigo!”

 

Un amigo sincero, un gran amigo de siempre y para siempre que los enseña en cada nueva generación a ser mejores y a ponerse del lado de los buenos, un propósito esencial que el cubano José Martí supo lograr con creces en La Edad de Oro.

 

http://www.radioangulo.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=5647&Itemid=34

Vargas Llosa en Caracas: show mediático internacional

Posted in Literatura, Paraperiodismo on Junio 3rd, 2009

Por Winston  Orrillo

La razón non sancta oculta:

vargas-llosa-luceroAl volver al Perú, me pregunto el porqué del show mediático internacional de Mario Vargas Llosa, la vedette de los conciliábulos ultraconservadores más esclarecidos, en momentos en que la derecha ecuménica no sabe dónde meter la cara, pues su engendro non plus ultra, el neoliberalismo, ha desatado una crisis económica mundial, más siniestra, aun, que la de 1929.

Me quitó, pues, el sueño el asco de ver el reinado de la mentira, típica arma mediático-fascista, en torno a este asunto que, al final –como veremos-  tenía su razón oculta.

Y todo, respecto a lo sucedido en Caracas, con  la provocadora presencia de aquél y de una troupe de seudointelectuales; una claque, destinada, al parecer, solo a cumplir “la misión” que les había dado –por interpósita vía- el State Department, paranoico por el crecimiento indetenible de los procesos de ruptura del neocolonialismo, en nuestras patrias, otrora su seráfico patio trasero.

Vi los diarios, emporcados por la mentira (menos “La primera”)  y una infame portada de la  revista, Caretas, especializada (¿cuánto hay?) en insultar grosera, cuanto estultamente, al presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, comandante Hugo Chávez Frías.

Aquella carátula pretende una “ingeniosa” paráfrasis de la novela de Vargas Llosa, La guerra del fin del mundo, que transforma en La guerra del fin del mono, con su reconocida proclividad racista.

Pero la madre del cordero es la falacia, que los seguidores fieles del lema nazifascista ( miente, miente, que algo queda), crearon, para esta ocasión, al fabricar aquello de que “Chávez convocó a una polémica de la que luego se corrió”.

¡Absoluta mentira!

Y lo escribe alguien que participó en el totalmente silenciado (por ellos,“liberales y objetivos” ) foro caraqueño, Encuentro Internacional de Intelectuales frente a la crisis del Capitalismo, que contó con la participación de  varios premios internacionales de literatura, el Ministro de Cultura de Cuba, escritor Abel Prieto, una vice ministra de Bolivia, y por supuesto el Ministro del Poder Popular para la Cultura de Venezuela, H. Soto, organizador del evento, junto con la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad. A su lado, pues, hubo personalidades de reconocido prestigio, como Fernando Buen Abad,  Héctor Diaz Polanco, Gilberto López y Rivas, y Ana Esther Ceceña,  de México; Luis Britto , Iraida Vargas, Mario Sanoja e Iradia Vargas, de Venezuela; Hernando Calvo Ospina, de Colombia; Hugo Moldiz de Bolivia, así como Tania Temoche y James Earley, del Perú y USA, respectivamente.

De aquí surgió la iniciativa de polemizar con los intelectuales del neoliberalismo, que habían sido convocados, en non sancto aquelarre, por el CEDICE (Centro de Divulgación del Conocimiento Econòmico), que gerencia la contrarrevolucionaria venezolana, Rocío Guijarra, presente en el abortado golpe de Estado de abril de 2002, organizado para detener el curso ya victorioso de la Revolución Bolivariana.

Lo que planteamos era  coherente: desafiamos a una polémica a la troupe de tarifados difamadores del proceso venezolano (al que V. Llosa llamó, entre otros despropósitos, de “izquierda troglodita”).

Así lo entendió el Presidente Chávez, quien ofreció  su Programa semanal de TV, “Alo, Presidente”,  para que este diálogo se viabilice.

Todo parecía natural, pero emergió el sinsentido: “polémica, sí, pero entre nuestro Marito, y el dictador “tropical”.

Esto fue, de suyo, rechazado por nosotros como una insolencia y una muestra de megalomanía del escribidor de marras y su cohorte.

Pero nos equivocamos.

La verdad era otra, y aquí la revelamos.,

El fallido show mediático del escribidor, tenía como propósito utilizar a Caracas como catapulta para su lanzamiento como candidato a la presidencia de la república del Perú.

Para ello cuenta con los latifundios mediáticos, totalmente a su servicio, y, asimismo, con su propio fraseo, pues hace poco calificó la situación electoral ad portas del Perú como el dilema entre el cáncer y el sida, vale decir entre Ollanta Humala y Keiko Fujimori, la hija del sátrapa, condenado, por el momento, a 25 años de cárcel efectiva.

Al que dice amar el diálogo, al que lo exige plañideramente, le recordamos que el Comandante Humala, el candidato con mayor arrastre popular, le pidió dialogar para explicarle su programa, a lo que el de la Casa Verde, ni siquiera le contestó.

Esta conclusión electorera del escribidor de marras, la sacamos por su coro de áulicos que, más o menos sotto voce, se  ha pronunciado en este sentido. Véase el artículo de Mirko Lauer “MVLL: ¿otra vez en el partidor”, La República, 30-05-09; y el de un turiferario de García –premiado con la dirección de la Biblioteca Nacional- y que escribiera que si salía, en el proceso electoral anterior, Ollanta Humala, el país, la patria, se  hundirían. Ahora,  Hugo Neira -tal su nombre- en su artículo “Caracas: la cosa es grave”, en el mismo diario, hoy, 02-06-09, escribe: “…pobres de nosotros si en el 2011, votos populares creyendo salvar la nación convierten al Perú, después de Bolivia y Ecuador, en otra provincia del chavismo”- Y acaba con un cinismo melodramático: “Yo no tengo ninguna ambición personal. Lo único que quiero es no quedarme sin patria”.

Apocalíptico, este señor, en pleno ejercicio de lo justamente llamado terrorismo mediático. La misma estulticia política deviene grave, porque este “intelectual”, formado en Francia, es de la misma camada que los que fueron a Caracas, y es un magíster del figuretismo.

 De aquí a proponer el lanzamiento  electoral de V.Llosa, del que Neira es catecúmeno,  no hay sino un paso.

El paso que va a consistir en pedirle al celestino de Ucchuraccay   rogarle al autor de La tía Julia, que salve al Perú de la plaga populista que advendría con Humala o del retorno de la caricatura tragicómica que fue la sátrapía de Fujimori.

V.Llosa, refresquemos la memoria, fue el  que  avaló la matanza de nuestros colegas periodistas, en las serranías de Ayacucho, con el subterfugio de que los indios ignorantes fueron los culpables, cuando es consenso que ellos fueron asesinados por orden del Gobierno de turno.

Este panorama –y la idea pertenece a mi denostado e invisibilizado amigo Ricardo Badani- se aclara, mucho más, con la toma, ayer, por el Gobierno, del canal 5 , Panamericana TV, con el pretexto de las deudas –que sí que las tenía- con la SUNAT (entidad que administra los tributos).

Ése es el camelo: el substrato es la necesidad del Régimen de detentar todo el espectro mediático para imponer un candidato, ya que el desprestigio de su gente es paradigmática, y el compromiso –público- del actual Presidente es impedir que salga elegido alguien que atente contra el sacrosanto Establishment, léase capitalismo salvaje.

En este caso Vargas Llosa, conocido por su proclividad con el Poder, y servil impertérrito con y para el Capitalismo, al impulso del grito de guerra, que proviene de Wáshington DC, “no más gobiernos del pueblo, por el pueblo y  para el pueblo”; el Premio Jerusalén, deviene la última esperanza frente al derrumbe mundial de  los parámetros conservadores.

¡Basta de Cubas, Venezuelas, Bolivias, Ecuadores, Nicaraguas, Paraguayes….!

Respeto a la propiedad privada, no a la estatización….pero como vemos ellos –los neoliberales- no respetan a aquélla y usan de ésta (cuando les conviene: para salvar a los bancos o imponer su voluntad política, al precio que fuere, como en el caso del Perú de ahora mismo).

Todos los dimes y diretes del grupúsculo de provocadores tarifados- acaecían mientras nosotros, en Caracas, asistíamos a una sesión abierta de Aló, Presidente, convocada para celebrar  su X Aniversario.

Durante el programa, vimos cómo, en los otrora barrios miserables de los suburbios, los venezolanos acceden a la condición humana,  dueños de su futuro, mediante el goce pleno de salud,  educación y cultura, gratuitos, y con el desarrollo de una nueva concepción de valores. pues no se trata solo de transformar la economía o las leyes, sino de lograr un hombre nuevo, bajo la égida del pensamiento de su presidente: “Analfabetismo, cero; pobreza, cero; hambre cero: ésa es la gran misión de la vida”.

Porque cuando uno ha vivido, en las Plazas Bolívar y Altamira,  la alegría de ver en manos del pueblo miles de libros regalados, entonces vemos cómo se hace realidad el pensamiento de José Martí:

Ser cultos, para ser libres.

Y, finalmente, como una concesión y a pedido de él mismo, se le planteó al grupo ultramontano que el gran escritor bolivariano Luis Britto García, podría polemizar con el autor de La Tía Julia.

Pero éste hizo mutis por el foro.

Lo que él y su cáfila querían era el show mediático para que pudiera, auspiciosamente, lanzar su candidatura presidencial, avalado por su condición de exorcista de tiranos que solo su afiebrada y maniaca mente crea.
 
Pero el castillo de cartas (marcadas) en este caso, se les derrumbó.

 
La Calera, Lima, 2 de junio de 2009


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