La Polilla Cubana

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Cuba se defiende sola

Posted in Cuba Politica y Gobierno on Julio 20th, 2010

Por Javi Álvarez  

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Fabian Escalante: “No tengo preocupación porque me hagan preguntas. Probablemente tenga respuestas para ellas”

El rincón cubano se ha quedado pequeño. Los organizadores buscan sillas plegables para que el público pueda sentarse a escuchar la charla. Las malas lenguas dicen que es la anunciada presencia de Willy Toledo la que ha ha llenado la carpa. Como vengo diciendo estos días, la Semana Negra de Gijón es un espacio que va más allá de la literatura, de los libros y la feria. Es un lugar de confrontación de ideas. Hoy toca hablar de “La ofensiva mediática contra Cuba: La revolución continúa”.

El actor Willy Toledo no pudo asistir, desde el jueves guarda reposo por una hernia discal. De todas formas envía un comunicado que la organización lee. No es breve. Comienza con un efusivo “Compañeros en lucha, pido disculpas por no poder asistir”. Dice en su mensaje que es importante desmontar las burdas patrañas contra Cuba que se lanzan desde los medios de comunicación. Un trabajo que supone un gran esfuerzo porque las ideologías de centro y de extrema derecha han copado estos medios. En ellos vemos y escuchamos día tras días mentiras, manipulaciones y tergiversaciones. Sólo vemos un lado de la balanza, el que ataca al pueblo cubano y que cercena otras opiniones para mostrar un pensamiento único tramposo construido contra Cuba y su Revolución. En su comunicado repasa las deficiencias que aún tiene España en derechos humanos y, aún así, nuestros medios de comunicación miran hacia Cuba para pedir vergonzosamente un respeto a los derechos humanos. Compara la figura del Rey de España, que no ha sido elegido por la ciudadanía, con la Fidel Castro y el apoyo que los cubanos le expresan dentro del marco del sistema democrático y de elecciones que la isla tiene.

La ausencia del actor no supone un desencanto, nadie abandona la carpa, los ponentes de la mesa son lo suficientemente importantes para que el interés por saber de Cuba a través de quién allí vive hace que nos quedemos todos.

Adrián Álvarez, del Comité de Solidaridad con Cuba, presenta el acto. Su Plataforma es una organización plural que quiere mostrar la realidad cubana. La suya es una lucha emprendida desde una izquierda que se une para la defensa de la Revolución cubana y su modelo, para expresar una solidaridad política, que no económica, con el pueblo cubano. Desarrollan una batalla ideológica contra las campañas que nuestros medios de comunicación lanzan para manchar la imagen de Cuba, país en el que se encarnan, según ellos, todos los males y que por tanto justifican cualquier tropelía contra el pueblo cubano. Unos medios que no protestan por el bloqueo asesino que sufre la isla para, a través de él, ahogar a un país cuya ciudadanía mantiene su firme voluntad y su derecho a defender el socialismo como forma de gobierno y de vida.

guillermo-nova_adrian-alvarez-y-fabian-escalante-foto-javi-alvarez.jpgTras él interviene Guillermo Nova, corresponsal en Cuba para LaRepublica.es y otros medios alternativos. Su intención es lanzar una serie de claves sobre la realidad cubana a la que se ha acercado en sucesivos viajes y entre la que ha estado viviendo el último año. A Nova la sorprende la fuerte repercusión mediática de determinadas cosas que pasan en Cuba, un país pequeño y de poca población (cercana a los 10 millones de habitantes). Le intriga también la nula difusión de otros hechos que también ocurren allí. Hay noticias que salen siempre y otras que los medios apenas tocan. Mucho se escribió para decir que Cuba era un lugar con deficiencia en líneas de telefonía móvil. El pasado martes 14, ETECSA, la empresa pública de telefonía cubana, informó que las líneas móviles habían superado a las líneas de telefonía fija en la isla. Ahora que se ha superado el problema los mismos medios que estuvieron tan preocupados por ello, no han recogido la noticia.

Sobre la isla existen muchos clichés y frases hechas, todos, los de una ideología y los de la contraria, tienen ideas preconcebidas y cuando se llega allí es para reforzar esa idea previa.

Nova aterrizó en Madrid de su viaje desde La Habana el pasado sábado 3. Ese mismo día en una cadena privada de televisión se hacía una gira con los presos cubanos para que viesen Madrid. Fueron al Bernabeu y a un centro comercial donde pudieron ver un móvil, una cámara digital. Una visión eurocentrista falsa, pues todos esos bienes de consumo también se pueden adquirir en Cuba. Con estas personas, desde la televisión, se está haciendo un acto de crueldad, convirtiéndolas en reinas por un día para que mañana mismo pasen al olvido y a la realidad española de las colas del paro. Los medios quieren transmitir la falsa idea que relaciona el consumismo con la libertad.

Hay una pluralidad dentro de la Revolución Cubana y de Cuba. Los cubanos de a pie se saben los nombres de todos los personajes de las series españolas porque, cuando se tiene interés, las cosas se conocen. Pero el cubano de a pie no presta atención a los grupos de disidentes pues no le interesan. Sabe que estos grupos tienen un discurso que les viene dado desde fuera y eso hace que estas organizaciones tengan escaso apoyo dentro de la isla. La Revolución cubana se ha creado y funciona en torno a unos consensos con la sociedad, así que el cubano está identificado con su sociedad y con sus instituciones.

Guillermo Nova habla de la libertad de expresión en España y para ejemplarizarla cita el caso de Willy Toledo, quien dijo que opinaba que había otra realidad cubana que no aparecía en los medios y a quien se bombardeó por ello con desproporción en un ataque mediático sistemático. Dicen que quien habla bien de Cuba es porque toma partido y parece que el que ataca a Cuba lo hace desde la objetividad. Pero esa objetividad presunta no es más que una forma descarada de tomar partido. Guillermo no ha venido a defender a Cuba porque Cuba se defiende sola. Lo que pide es un tratamiento honesto sobre lo que allí sucede. Y lo que ve es una gran desproporción. La protagonista debe se la noticia, no el periodista o los intereses de la cadena. Muchas veces se ataca a Cuba diciendo que tiene miedo a un debate. Si de verdad existiera no habría tantos corresponsales extranjeros, una presencia de las más altas. Incluso la CNN está autorizada para tener corresponsalía y además se concedió durante el Periodo Especial, la época más dura en los últimos cincuenta años de la Historia cubana.

Otro tema que trata es la posición común de Europa hacia Cuba con la presidencia española. Algo sin duda anacrónico y que supone una injerencia en la política cubana y un acercamiento hacia los mismas posturas de EE.UU.; Europa su mira la barriga y desde su fuerte eurocentrismo dice qué, cómo y hacia dónde debe ir Cuba. Nova sabe que lo que sucederá allí será dicho, discutido y elegido por los cubanos y para Cuba. Y lo sabe porque así es la identidad que tienen, algo que está vivo en los valores de la sociedad.

Intervino después Fabián Escalante, general retirado que fuera responsable de la Seguridad de Cuba. Recuerda que la primera vez que escuchó a Fidel fue el 8 de enero, tras el triunfo de la Revolución. Vio entonces que la revolución con la que soñaba desde los 18 años había llegado. La Revolución tenía muchos trabajos por hacer y muchas oportunidades para un joven. Pronto empezaron a tomar medidas para liquidar las mafias, eliminar la prostitución, rebajar los alquileres, disminuir los precios de los medicamentos, hacer escuelas, construir hospitales, forjar la nueva justicia igualitaria de la Revolución, emprender la reforma agraria

Continuó haciendo un resumen de las agresiones sufridas en estos cincuenta años. Hay en su país una Contrarrevolución que debe ser analizada y estudiada con relación a la Revolución. Esa Contra tuvo como base a una capa social de burguesía, propietarios agrícolas y personas que vivían de un salario llegado desde los EE.UU. La contra sufrió grandes derrotas. En Bahía Cochinos, algo que siempre han tratado de minimizar los norteamericanos y la mafia de Miami, intentó desembarcar un destacamento de los EE.UU., una avanzada, pero en 72 horas el gobierno cubano había acabado con ella. Diseñaron los estadounidenses un modelo de guerra nuevo, subversivo desde el interior, con una operación por la que un gobierno asignaba tareas a sus ministerios para realizar acciones en otros países. Tras dos intentos norteamericanos de producir levantamientos en la isla, la URSS les propuso los misiles. Días antes se había hecho una gran captura de contrarrevolucionarios y armas, así que cuando se lo propusieron, Cuba estaba metida en una guerra. Se colocaron como defensa y se aceptó como un acto de solidaridad con la URSS. Recuerda que los cohetes vinieron por mar en 87 viajes realizados por 80 barcos. Dada su longitud viajaban en sus cubiertas, pero los servicios secretos de EE.UU. no los detectaron hasta que estaban instalados, cuando el 16 de octubre unos de sus aviones de reconocimiento los descubre. La verdadera causa de la crisis de octubre no es la colocación de los misiles, hay que contarla con toda la ofensiva previa realizada hacia Cuba por parte de EE.UU.

La Contrarrevolución se derrota y liquida entre los años 66 y 67. En los años 70 se desarrolla otra etapa igual de sucia. Por dos veces hay que exterminar toda la población porcina pues se encontraba contaminada de peste. Lo mismo pasa con la caña de azúcar que es atacada por una plaga y la llegada de un dengue que se cobra casi mil muertos que incluyen 101 niños. A mediados de los 70 George Bush es el jefe de la CIA y comienza a crearse la operación Cóndor, un ejército ofensivo diseñado para eliminar los movimientos revolucionarios que surgían en América Latina, incluyendo Cuba. Empieza una guerra por los caminos del mundo.

Desde el 62 se firma el bloqueo económico a Cuba, para evitar que el resto de países comerciara con la isla. Se ataca a barcos que llevan ayudas humanitarias. La marina pirata de EE.UU. patrulla para impedir la llegada de barcos a las costas. Se presiona y hostiga a todo aquel empresario o persona que tenga relación con Cuba o sus productos. Así transcurren los 70.

Los 80 dan paso a una guerra psicológica, en la que se busca desprestigiar a la isla y a su política. La sola introducción de la duda es un éxito. Surge la operación Peter Pan para sacar a 15.000 niños cubanos quitándoselos a sus madres que viven en Cuba para dárselos a sus padres que lo hacen en Miami. Desacreditan a las personalidades cubanas. Se delinean los ejes de las campañas que lanzan para confundir los logros de la Revolución cubana.

Los disidentes no son presos de conciencia, en todos sus países sus códigos penales condenan a aquellos ciudadanos que mantengan relaciones con otros gobiernos para actuar en contra del suyo. Todos prevén penas de cárcel para quien así lo hiciera. A esas personas los llama presos y no añade la palabra políticos detrás. Sobre esos disidentes cubanos señala Escalante que si se habla con ellos no se encuentra un pensamiento lógico estructurado, que no tienen una idea ni un programa para Cuba. Son asalariados de los EE.UU.

El bloqueo con Cuba es para que no se conozca nada de allí. Los libros de Escalante, que aquí no llegan ni se publican, son políticos, revolucionarios y comunistas porque escribe para divulgar las ideas y su vocación en esos tres sentidos. La América Latina que se está construyendo tiene un claro sustrato en este pensamiento que ha defendido Cuba. Habla de la revolución sandinista y de qué forma perdieron las elecciones. Destaca también que en 2006 volvieron a vencer en las urnas, con las mismas siglas, con la misma persona y con las mismas ideas. Ocurrió cuando el pueblo fue consciente de las calumnias y por eso quiso volver a traerlo a gobernar. Ese impulso que ofrece la Revolución cubana a toda América Latina para construir sus nuevas formas de gobierno, particulares y distintas a las de Cuba, son el principal motivo para que sigan sufriendo los ataques mediáticos.

“No tengo preocupación porque me hagan preguntas. Probablemente tenga respuestas para ellas. Hemos tenido errores, pero hemos sido transparentes”. Con estas palabras Escalante abrió el turno de preguntas.

Adrián Álvarez, desde la mesa, lee el artículo 592 de nuestro código penal para corroborar lo dicho por Escalante. Recuerda que la principal batalla es la de las ideas, pues los medios actúan como bulldozer de la conciencia y fomentan un nivel informativo que adormezca a la ciudadanía para que no responda.

A Escalante le preguntaron que va a a pasar en Cuba cuando se muera Castro. Cuando Céspedes cayó, había nacido Martí; luego vino Mella y después Castro. “No sé quien le va a suceder. Lo que sí sé, es que ya ha nacido”.

Nova explica que desde EE.UU. se privilegia una forma determinada de emigrar para los cubanos, una que incita a los balseros y que sirve para señalar que los cubanos se quieren ir. Nova aclara que antes de 1959 Cuba era el segundo país en emigración hacia EE.UU. y que ahora es el octavo.

Un oyente del público señala que Cuba tiene la constitución más democrática y participativa. Escalante asiente y añade que es muy avanzada porque fue legislada para el presente y el futuro, de tal forma que se garanticen los derechos. En Cuba existen muchas organizaciones de todos los colores y tipos. Muchas son no gubernamentales. Lo que les limita es la agresión de los EE.UU., si te quieren asaltar tu casa primero debes ocuparte de defenderte de esa agresión. Hay un deseo desde fuera tratando de desestabilizar la sociedad con el mensaje de EE.UU. como tierra prometida que no va más allá de una quimera para los latinos. Han intentado robarles a los científicos mediante sobornos, llevarse a los deportistas y dificultar el desarrollo cultural. Han tratado de manipular el miedo con el bloqueo, que pretende hasta controlar el aire que respiran. Se pregunta Escalante quiénes son los terroristas, por qué no se captura a Bin Laden. Se responde al instante, mantener viva una lucha perpetua contra el terrorismo sirve para crear miedo. En América Latina los norteamericanos están llenando el territorio de base militares para acabar con las democracias surgidas.

A diario Guillermo Nova se prepara su agenda informativa. Lleva tiempo queriendo entrevistar a las Damas de Blanco, pero ellas no le conceden una entrevista. Después le preguntan por las elecciones en Cuba. “En Cuba hay elecciones”, es doloroso decirlo como una noticia porque es la normalidad. Es un método de elección desde los barrios que señala a quienes quieren que les gobierne y reprenden y quitan al que lo hace mal. Escalante explica las elecciones de su país como un sistema desde la base hasta la Asamblea Nacional. Las organizaciones no gubernamentales (sindicatos, organizaciones juveniles, barrios) propone a los candidatos, el Partido Comunista está al margen de estas propuestas y no participa en ellas. Los barrios eligen a sus representantes mediante votaciones, luego se hace a nivel de circunscripción, municipio, provincia y nación. Dice que siguen tratando de descubrir el camino, que es un proyecto imperfecto porque ellos no son perfectos y que además se ha hecho en medio de una guerra.

Hay preguntas sobre los cinco héroes cubanos y Nova vuelve unos minutos atrás, a lo del paradero de Bin Laden, para señalar que EE.UU. sí conoce donde está Posada Carriles, el Bin Laden de América Latina. Escalante prosigue con el tema, reconoce que los cinco héroes son oficiales cubanos que llevan 12 años presos en cárceles estadounidenses y que no han claudicado, manteniéndose firmes e íntegros por sus convicciones políticas, morales, éticas y revolucionarias. Los EE.UU. no quieren intercambiarlos.

A Escalante se le preguntó por los mecanismos de migración hacia Norteamérica. Señaló que existe un acuerdo con EE.UU. para que estos concedan 22.000 visados anuales para cubanos que quieran salir de la isla. En realidad se van dando al año entre 1.500 y 2.000, pero para concederla es necesario ser deportista, científico, o señalar una valía que demuestre la utilidad. No dan más, pues lo que tratan es de fomentar la migración clandestina.

Sin más preguntas cerró el acto Adrián Álvarez con unas palabras de Fidel: “Revolución es cambiar todo lo que necesita ser cambiado“. Palabras a los que siguieron emotivos vivas al Ché, a Fidel, a Cuba, a la Revolución y al Partido Comunista.
http://www.larepublicacultural.es/article3025.html

No te preocupes, Fariñas, puedes comer con confianza, ahora y en noviembre.

Posted in Cuba Politica y Gobierno on Julio 9th, 2010

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Aunque sabe perfectamente que Cuba, su gobierno y su revolución no mienten, no quiere Fariñas cerrar la puerta al futuro huelguístico ni perder el protagonismo y sus emolumentos y así, aunque empieza a tragar, dice que sólo “pospone” la huelga de hambre:

 “A pesar de que Fariñas valoró lo sucedido como “una puerta que se ha abierto y que ya nadie puede cerrar”, aseveró: “Pospuse esta huelga de de hambre y sed hasta el 7 de noviembre”. En esa fecha, culmina el plazo que se ha puesto el gobierno de Raúl Castro para concluir la masiva excarcelación, anunciada este miércoles por la Iglesia Católica de la isla”.

 En otro artículo, dice la BBC: “En la UE, celebraron la noticia y reconocieron la labor de Moratinos, pero no aclararon si tendrá las consecuencias de las que habla el canciller español”. Ya andan preocupados por que Cuba les sirvió la mesa -para seguir en la connotación gastronómica- y ahora dirán como Etelvina, un personaje humorístico cubano: 

 ”y ¿¿c-ó-m-o   q-u-e-d-o   Y-o-o-o??”

 Y siguiendo el tema de la comilona de Fariñas, la liberación de los presos y la intervención Moratinos-Iglesia, el mediatintas (ni fú ni fa) de la BBC en Cuba, maestro en los rejuegos de la información subliminal deja caer estos parrafitos -paren mientes en los subrayados de esta editora-:

 “Los disidentes son presentados por la prensa oficial como una quinta columna financiada por Washington para destruir la Revolución Cubana. Una versión que se apoya en las decenas de millones de dólares que EE.UU. dedica cada año a estos grupos. […] La vinculación de los opositores con la Casa Blanca resulta políticamente efectiva para La Habana dado el diferendo bilateral que existe con EE.UU. desde hace siglos. Muchos ciudadanos sospechan de las intenciones de la gran potencia”.

 Nada de sospechas, FR. Estamos totalmente convencidos de las malas intenciones del gobierno de los Estados Unidos y esperanmos que Obama responda a 10 premios Nóbel que han pedido la libertad de 5 cubanos injustamente prisioneros en Estados Unidos.

 Ah, por cierto, BBC, pusiste mal las comillas:

 Cuba “liberaría” a 52 disidentes presos, en vez de Cuba liberaría a 52 “disidentes” presos

 Fariñas, ¡Bon appétit! 

Y los dejo con un artículo de Radio Guáimaro  

Guillermo Fariñas, ingirió los primeros alimentos 
por Yusvel Nieves Machado

 Guáimaro, 8 jul.- Guillermo Fariñas, disidente cubano, abandonó la huelga de hambre de más de 130 días tras ser liberados un grupo de presos en la Isla que colaboraban con el gobierno de Estados Unidos. Era su petición y el motivo que casi le hace perder la vida. Todavía bajo la asistencia médica cubana, que no escatima recursos para salvar cualquier vida humana.

Decir que Fariñas ganó no sería correcto, el gobierno cubano no entra en el juego de las presiones, sólo pide autodeterminación e independencia. Sí ganó el consenso y las buenas maneras mostradas por la Iglesia católica, de conjunto con el gobierno cubano. Es una alerta para quienes pongan en duda el respeto a los derechos humanos en este país del Caribe, que  liberará más de 50 presos, hecho sin precedentes en una década. También resaltar la gestión del canciller español Miguel Ángel Moratinos, que ha sido muy respetuoso con la posición cubana, quienes se han solidarizado con la causa y ayudarán a estos presos que en un plazo de cuatro meses serán liberados. Y Cuba también que les ha dado el derecho a escoger si desean vivir dentro o fuera. 

El compromiso de Raúl Castro en nombre de Cuba ha sido cumplido, pero ojo: siempre tras el entendimiento y nada de chantajes. Esta Isla es de su pueblo y jamás será de unos pocos, la historia pesa; el empuje de un pueblo no se puede sofocar.  Ha quedado bien claro que se nos deje, a los cubanos “resolver nosotros mismos nuestros problemas”.

Cuba espera con las manos abiertas todo tipo de gestos bilaterales que quieran enrumbar al país hacia el progreso. Máxime ahora cuando  “el Comité de Agricultura del Congreso de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que levanta las restricciones a las exportaciones agrícolas”.

El pueblo cubano necesita aliviar las tensiones que generan más de cinco décadas de bloqueo, no más intromisión.

http://www.radioguaimaro.co.cu/index.php?option=com_content&view=article&id=4438:guillermo-farinas-ingirio-los-primeros-alimentos-&catid=42:politicas&Itemid=82

Imagen agregada: Comp. fotgr. RCBáez: ¿Quien dijo posponer??

Nota de Prensa del Arzobispado de La Habana

Posted in Cuba Politica y Gobierno on Julio 8th, 2010

Arzobispado de La Habana

Al mediodía de hoy, miércoles 7 de julio, el cardenal Jaime Ortega Alamino ha sido recibido por el presidente cubano Raúl Castro Ruz. En el encuentro participaron también el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, Miguel Ángel Moratinos, y el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla.

Horas antes, el cardenal Ortega había sostenido una reunión de trabajo conjunta con los ministros Moratinos y Rodríguez Parrilla.

Durante estas citas de hoy se conversó sobre el proceso iniciado el pasado 19 de mayo, cuando el presidente Raúl Castro Ruz recibió al cardenal Jaime Ortega y al presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, monseñor Dionisio García Ibáñez.

Hasta el presente, el desarrollo de este proceso ha permitido la liberación de un prisionero y el traslado de otros doce a sus provincias de residencia.

En el ámbito de estos encuentros de hoy, y siguiendo la continuidad del proceso antes mencionado, el cardenal Ortega fue informado que en las próximas horas otros seis prisioneros serán trasladados a sus provincias de residencia y que cinco más serán puestos en libertad y podrán salir en breve para España en compañía de sus familiares.

Las autoridades cubanas informaron además que los 47 prisioneros que restan de los que fueron detenidos en 2003, serán puestos en libertad y podrán salir del país. Esta gestión será concluida en un periodo de tres a cuatro meses a partir de este momento.

Este proceso ha tomado en consideración las propuestas expresadas previamente al cardenal Ortega por los familiares de los presos.

Orlando Márquez Hidalgo

La Habana , 7 de julio de 2010

Cómo visitar un país socialista (I parte)

Posted in Cuba Politica y Gobierno, Cuba-Condiciones Sociales on Junio 28th, 2010

Por Richard Levins

Richard Levins es un subversivo de tercera generación, antiguo granjero, ecologista y veterano de varios movimientos: el independentista puertorriqueño, Science for the People, contra la guerra, por la educación marxista y otras buenas causas. Es profesor de Ecología Humana en la Harvard School of Public Health e investigador extranjero adjunto del Instituto de Ecología y Sistemática de Cuba.  Es coautor, junto a Richard Lewontin, de Biology Under the Influence (Monthly Review Press, 2007).

Quienes viajan de los Estados Unidos a Cuba atraviesan más de noventa millas de mar: recorren décadas de historia. Puede que se tengan que atener a la restricción de llevar consigo una sola maleta, pero cargan baúles llenos de equipaje ideológico, que incluye prejuicios sobre Cuba, creencias acerca de los comunistas, compromisos contraídos a partir de lo que creen que es una sociedad justa y un conjunto de fórmulas convencionales extraídas de la ciencia política acerca del poder, el gobierno y la conducta humana.

Un comentarista cubano señala:

turistas-argentinas.JPGAl llegar procedente de Norteamérica o Europa a un típico barrio cubano, la primera impresión del visitante puede ser de pobreza: edificios a punto de derrumbarse o faltos de mantenimiento, calles llenas de baches, autos antiquísimos, hogares donde hay pocos extras, etc. Por otro lado, si el viajero procede de la América Latina o de otro país en vías de desarrollo, es posible que llamen su atención otros aspectos de la vida cubana: la ausencia de niños de la calle, de rostros desnutridos y de mendigos; o la casi total carencia de temor de las personas que caminan por las calles de noche. [1]

O puede que al ser fácilmente identificados como extranjeros, los visitantes se vean acosados por anunciantes de pequeñísimos restaurantes privados, ofertas de recorridos turísticos guiados o jineteras (eufemismo cubano para referirse a las prostitutas, por lo general no profesionales).

Los miembros de delegaciones suelen tener itinerarios planificados que incluyen visitas a diversas instituciones y eventos culturales. Reciben información sobre la salud pública, la educación, las instalaciones culturales y deportivas, el compromiso con una vía ecológica al desarrollo, la agricultura urbana, la distribución equitativa mediante el sistema de racionamiento, el pleno empleo, aspectos formales de los sistemas político y judicial, los logros en el terreno de la igualdad de género y raza. Todo ello es real, y es una muestra de cuánto puede lograr un país pobre con muy pocos recursos. Pero es obvio que no se trata de toda la historia. No hay nada siniestro en ello. Son las cosas en las que Cuba ha sido pionera y de las que Cuba se siente más orgullosa y deseosa de mostrar ante el mundo.

Una vez que se conoce mejor a la gente, las descripciones se hacen más matizadas. Dada la plataforma de logros existente, las dificultades e insatisfacciones son las que ocupan su atención en el día a día. La igualdad básica ha sido erosionada, no por el socialismo, sino por las concesiones realizadas al capitalismo. No hay personas sin hogar, pero alrededor de un 16% de las viviendas está clasificada como en mal estado. No hay desempleo, pero sí empleos innecesarios, como los de parqueadores, que sólo han aparecido debido a las desigualdades. Se ha producido una incorporación masiva de maestros para reducir el número de alumnos por aula, pero la enseñanza no es sólo un empleo, sino que constituye una vocación. Hay quienes ingresan a ella llevados por el entusiasmo y después advierten que no les gusta, y ello lleva a que haya una gran movilidad en el magisterio. Y hay quienes se las ingenian para vivir sin trabajar. Hay pocos delitos, comparado con la situación en los Estados Unidos, pero hay que pasarle llave al auto.

Según mi experiencia personal, son los revolucionarios comprometidos los que hacen las críticas más serias, complejas y profundas, mientras que los contrarrevolucionarios por lo general se quejan de dificultades específicas o incidentes desagradables.

Los turistas que andan por su cuenta están menos expuestos a los logros que se muestran con orgullo y más a las insatisfacciones. Los cubanos son un pueblo dado a quejarse. Un viejo chiste habanero decía que, en Cuba, “todos los planes económicos se sobrecumplen. Todos los planes se cumplen, pero las tiendas están vacías. Las tiendas están vacías, pero todos tienen lo que necesitan. Todos tienen lo que necesitan, pero todos se quejan. Todos se quejan, pero son fidelistas”.

Quienes simpatizan con el proceso cubano, así como algunos anticomunistas de izquierda, en ocasiones portan una tablilla y un formulario para evaluar a Cuba en los terrenos de la salud pública, el sexismo, el racismo, la contaminación, la homofobia, las elecciones, el número de partidos políticos, la libertad de prensa, las huelgas o cualquier otra cosa que se les ocurra. Al final, en dependencia de la calificación promedio acumulada, deciden si Cuba “es” o “no es” socialista (o si el socialismo es o no algo bueno). Después, al volver a casa, escriben sus elogios o sus denuncias. Los temas que aparecen en el formulario pueden ser liberales, una relación de derechos por los que luchamos en el capitalismo y después convertimos en principios universales. O pueden provenir de esquemas apriorísticos acerca de lo que es el socialismo, principios como “de abajo hacia arriba, no de arriba hacia abajo” o “consejos obreros al frente de las fábricas”.

En Cuba viven también algunos expatriados que encuentran que la tranquilidad y el sentimiento de colectividad y de propósito compartido bien valen las dificultades de la vida cotidiana. Otros están allí porque se han casado con cubanos, y unos pocos son refugiados políticos. Son especialmente capaces de explicarles Cuba a los norteamericanos y de poner a disposición de los cubanos las observaciones amistosas de los extranjeros. Y los norteamericanos que dividen su tiempo entre los dos países pueden ofrecer una visión singular “desde adentro” y “desde afuera” de ambos.

El abordaje del formulario está sujeto a muchos errores. Quienes evalúan no hablan con una muestra representativa de los cubanos. Sus descripciones están influidas por lo que piensan que sus lectores ya saben o por lo que creen importante que conozcan, lo que les preocupa más en ese momento, las cosas sobre las que quieren convencer a su público. Imagine que lo aborda un marciano en Harvard Square y le hace la siguiente pregunta: “¿Cómo andan las cosas por acá por la Tierra?” Recuerdo que en un ómnibus habanero me abordó una mujer bien vestida que me dijo en inglés y en voz muy alta: “¡Aquí no se puede decir nada!” Su afirmación desató un bullicioso seminario sobre política, Miami y cualquier otro tema en el que participaron todos los viajeros.

Las cosas que ven o sobre las que oyen hablar los visitantes no están ubicadas en un contexto. Una vez asistí a una reunión internacional en la que una delegada estadounidense se paró para preguntar por qué el gobierno cubano no les permitía a los extranjeros ver los mismos canales de televisión que veían los cubanos. Había ido a la habitación de su hotel, sintonizado el canal 6 (Cubavisión), y la pantalla había permanecido en blanco. No podía acceder a la programación nacional cubana, sólo a CNN y el canal turístico. A partir de sus imágenes previas del totalitarismo, asumió que se trataba de un acto de censura. Pero en esa época del Período Especial, debido a la severa escasez de combustible, la televisión cubana sólo transmitía unas pocas horas al día en las mañanas y en las noches, y durante el resto del día la pantalla en blanco era el canal nacional que compartía todo el pueblo cubano. Mi crítica no es que esa delegada estuviera equivocada -es fácil cometer errores en un medio que no nos resulta familiar-, sino que cometiera un tipo específico de error: llenar las lagunas de su información con prejuicios traídos de su propia sociedad.

Otra equivocación proviene de aplicar juicios acertados a la sociedad equivocada. Por ejemplo, los visitantes se enteran por la prensa cubana de que muchos militares ocupan puestos en el gobierno, y de que algunos son delegados a la Asamblea Nacional. En Cuba, eso no significa que “los militares” hayan asumido el poder. En la isla no existen “los militares” como una casta separada, como sí sucede, por ejemplo, en Pakistán. Lo que vemos en realidad es a comunistas designados por la sociedad para asumir la tarea de la defensa. Con los problemas económicos que Cuba enfrenta no tiene sentido tener unas grandes fuerzas armadas dedicadas únicamente a esperar una invasión, aunque el país tiene que estar preparado para esa eventualidad. Parte de la solución ha consistido en emplear a las fuerzas armadas en la actividad económica, en empresas que suelen estar mejor administradas que las demás y que cuentan con oficiales experimentados en temas económicos. Son esos juicios fuera de contexto, derivados de otras situaciones, los que confunden a muchos de los que quisieran ser aliados de la Revolución cubana.

Pero más allá de estos errores simples, el concepto general de calificar la revolución mediante un formulario previamente elaborado es equivocado.

El socialismo no es una cosa, sino un proceso: aquel mediante el cual las clases trabajadoras de la ciudad y el campo, junto a sus aliados, toman en sus manos las riendas de la sociedad para satisfacer sus necesidades compartidas. Con el uso de un telescopio podemos vislumbrar la importancia histórica mundial de los primeros esfuerzos por reemplazar no sólo al capitalismo, sino a toda sociedad de clases, por un modo de vida más generoso, justo y sostenible. En otras palabras, intentamos superar un desvío de diez mil años de duración durante los cuales nuestra especie adoptó la agricultura; deforestó buena parte del planeta; creció en número y aumentó su esperanza de vida, sus conocimientos y su capacidad de destrucción; se dividió en clases de modo que dejamos de ser un “nosotros”; y expandió su capacidad productiva hasta el punto de que pudiéramos librarnos de las clases y volver a ser ese “nosotros”.   

Al examinar el primer siglo de innovación socialista lo anterior es más importante que evaluar el éxito de los revolucionarios, las decisiones específicas y los cambios inesperados que ocurren sorpresivamente, e incluso las enormes dificultades y experiencias de esos empeños. Pero al mirar a través del microscopio de la vida cotidiana, todos esos detalles cobran una enorme importancia, y la historia mundial no compensa la falta de proteínas en la dieta. Necesitamos tanto el telescopio como el microscopio.

El socialismo es una senda compleja, zigzagueante y contradictoria, porque quienes participan en él tienen intereses diferentes, responden de maneras diversas a los acontecimientos que se producen a lo largo del camino, difieren en cuanto a conocimientos y objetivos, sentido de la urgencia y perspectivas a largo plazo. Las mismas experiencias pueden producir transformaciones muy diversas de sus aspiraciones, a veces en sentido convergente, y en otras ocasiones divergente.

La expresión “junto a sus aliados” tiene una enorme importancia, porque la lucha por el socialismo es muy heterogénea. Esa heterogeneidad le impone muchas de sus características a la trayectoria. Los individuos se suman a la lucha por el socialismo por muchas razones, pero, por lo general, comienzan porque aborrecen las injusticias más sentidas que perciben en sus sociedades. Esas injusticias son diferentes para los diferentes grupos que componen el bloque revolucionario. Algunos de sus miembros son conservadores que luchan para defender sus derechos consuetudinarios cuando la clase dominante intenta negárselos. En la América Latina, las comunidades indígenas se levantan para defender su derecho a la tierra contra la explotación de las empresas transnacionales y la degradación ambiental. En países cuyas culturas han permanecido más intactas, como Bolivia, Ecuador, Venezuela y el estado mexicano de Chiapas, tradiciones como la toma de decisiones comunitaria, la colectividad, y los esfuerzos para encontrar consensos se trasladan a las formas políticas del socialismo que allí evoluciona. En ocasiones, sectores de las clases medias se suman a la lucha por la independencia nacional.

En China, incluso muchos de los terratenientes se aliaron a los comunistas, porque estos eran los defensores más militantes y coherentes de la independencia china contra la invasión japonesa. Por otro lado, los empresarios chinos deseaban eliminar las restricciones feudales a su libertad para ejercer la explotación. Más tarde se convirtieron en una fuerza que contribuyó a minar los objetivos socialistas a favor del capitalismo. Algunos intelectuales aspiraban al establecimiento de una meritocracia libre de corrupción, pero los campesinos les resultaban indiferentes. Todos contribuyeron a hacer la revolución y presionaron sobre la dirección que esta tomaría.

En el seno del Movimiento 26 de Julio había profesionales indignados por el régimen corrupto y represivo del presidente Batista. Sólo algunos de ellos se oponían a la subordinación del gobierno cubano al imperialismo estadounidense. Entre quienes sí lo hacían, sólo algunos deseaban una mayor justicia social. La clase trabajadora compartía esos objetivos con sus aliados de la clase media, pero también aspiraba a la justicia social. Esa justicia social significaba, en primer lugar, empleos con un salario decoroso, atención médica adecuada, agua potable y educación. Para algunos, la justicia social incluía también la igualdad de géneros, la abolición del racismo e incluso de la homofobia. Unos pocos soñaban con revertir la deforestación y la erosión de Cuba.

Los socialdemócratas suelen favorecer una redistribución del consumo, como se aprecia en las sociedades escandinavas y en Brasil, con un diferencial salarial estrecho y un amplio consumo social, pero sin una redistribución de la propiedad y el poder estatal, aunque sí con una participación de los trabajadores en el gobierno. Los aliados pequeñoburgueses de las clases trabajadoras por lo general son más educados, tienen mayor confianza en sí mismos, formulan mejor sus ideas, hablan y escriben con más soltura, han tenido más experiencias de liderazgo y dirección. Por tanto, a menudo están sobrerrepresentados en los rangos de la dirigencia durante las primeras etapas de los movimientos revolucionarios. A partir de los primeros años del proceso, los componentes del bloque revolucionario se influyen mutuamente. Los individuos, con independencia de su origen de clase, contemplan cómo se despliegan ante su vista las perspectivas de transformación, ven retados sus prejuicios, cambian sus conceptos acerca de cómo debe ser la vida.

En los años sesenta viajé en un avión que iba de La Habana a España con varias mujeres de la alta clase media. Eran desafectas a la revolución, porque para ellas esta significaba sobre todo dificultades y temían por la educación religiosa de sus hijos, mientras que sus esposos veían en la construcción de una nueva sociedad la compensación por las privaciones materiales. En la elaboración de un programa revolucionario pueden converger corrientes políticas muy diversas, y sus orígenes pueden ser visibles en las demandas tempranas de la revolución. Cuando las cosas no resultan como deseaban, los individuos pueden volverse contra el proceso en su conjunto.

Pero las ambiciones y el individualismo de la sociedad capitalista son capaces de adaptarse a nuevas circunstancias. Se puede aspirar a un puesto en busca de influencias, y expresar los prejuicios en nuevas condiciones. Quienes han sufrido privaciones pueden entender la liberación como el acceso a los privilegios de quienes mandaban antes. Quienes trabajaban en exceso pueden imaginar que el socialismo es una liberación del trabajo. Las necesidades urgentes pueden imponerse a los objetivos a largo plazo, y las improvisaciones que resultan útiles en un momento pueden ser desastrosas a la larga. Rosa Luxemburgo advertía que tratamos de construir el futuro con los materiales del pasado, incluidos nosotros mismos. El heroísmo y el sacrificio pueden coexistir en un mismo individuo con la avaricia y la ambición, la solidaridad con el sexismo. (Las mujeres cubanas solían decir en los setenta que sus esposos eran “revolucionarios en la calle y reaccionarios en la casa”. La tasa de divorcios en Cuba es alta. La Federación de Mujeres Cubanas plantea que los hombres sueñan con mujeres que ya no existen, mientras que las mujeres sueñan con hombres que todavía no existen.)

Hay incluso quienes ven los privilegios como la recompensa por años de riesgos y sacrificios, como sucedió en Nicaragua durante la famosa piñata. Un trepador social sudafricano dijo con toda franqueza que no había arriesgado su vida en la clandestinidad para ser pobre. Un dirigente de la juventud comunista en los Estados Unidos me confesó unos años después, cuando ya se había transformado en un liberal en vías de convertirse en un economista conservador, que durante los años de su militancia, cuando la persecución contra los izquierdistas comenzaba a arreciar, esperaba que la revolución triunfara no sólo en el curso de su vida, sino durante su juventud, y que ocuparía en ella un lugar prominente.

Las revoluciones pueden ser derrotadas en el curso de la lucha con sus enemigos de clase externos e internos, y hundirse de nuevo en el capitalismo, de la misma forma que los primeros pasos hacia el desarrollo capitalista se vieron frustrados en la China de la dinastía Sung, las ciudades estados del Renacimiento italiano, Bohemia durante la Reforma y Egipto bajo la conducción de Mohammed Ali en el siglo XIX. El feudalismo polaco experimentó una especie de reavivamiento en fecha tan tardía como el siglo XVI, como consecuencia del capitalismo mercantil de Europa Occidental, sobre todo de la demanda de granos. Las concesiones al capitalismo pueden no ser meramente medidas de emergencia para garantizar la sobrevivencia, sino que también pueden minar la moral y el compromiso.

Debido a los conflictos entre los sectores revolucionario y contrarrevolucionario, debido a los enemigos externos, debido a la heterogeneidad del movimiento, debido a la inexperiencia y debido a los enormes problemas que supone encontrar el camino correcto para superar el atraso, no todo lo que sucede durante un proceso revolucionario es resultado de los deseos de un grupo específico o de los dirigentes. Y no todo cambio de política es resultado de una lucha en el seno del liderazgo, o de una tendencia “reformista”, o del auge o la caída de los dirigentes “de línea dura”.

El léxico de la ciencia política suele apelar con regularidad a falsas dicotomías para explicar los cambios que se observan en las políticas o las prácticas. Entre ellas, algunas de las más frecuentemente invocadas son las dicotomías entre “reformistas” versus “dirigentes de línea dura”, y “pragmáticos” versus “ideólogos”. Se supone que a los pragmáticos no les importan los principios, sino que sólo quieren que “las cosas se hagan”. Por supuesto, esto omite la pregunta: “¿Qué cosas?” Si las “cosas” son indicadores de crecimiento económico, algunas políticas tienen sentido; pero si el objetivo es satisfacer las necesidades de la población o reforzar su capacidad de resistencia, son otras las medidas que resultan prácticas.

De manera similar, el compromiso con la satisfacción de las necesidades del pueblo puede calificarse de “ideológico” por contraste con el compromiso liberal con el mercado, que se califica de “no ideológico”. Si las creencias de alguien son similares a las nuestras, las consideramos apegadas a los principios; si son contrarias, podemos tildarlas de “ideológicas”. Y las medidas que aprobamos son “pragmáticas”, mientras que si no nos gustan, son “oportunistas”.

Otra explicación favorita para los cambios de política, tomada del léxico de la ciencia política burguesa, es la famosa cita de Lord Acton: “El poder corrompe; el poder absoluto corrompe absolutamente”. Su corolario también es muy popular: El objetivo fundamental de quienes detentan el poder es permanecer en el poder. Eso casi nunca es verdad. Ni siquiera el presidente Bush promovería la salud pública universal y gratuita, subsidiaría a Venezuela o renunciaría a Cristo sólo para conservar el poder. Los gobernantes del pasado erigieron monumentos sólo para conmemorar su poder y su éxito militar, y los tributos obtenidos sobre la base del pillaje; pero hoy en día, detrás de cada fachada de ansias de poder se esconde un individuo con principios, incluso si se trata de principios malsanos.

Si Lord Acton hubiera vivido en un país del Tercer Mundo con una clase dominante y un gobierno supeditados a la embajada de los Estados Unidos, quizás habría añadido: “La impotencia corrompe; la impotencia absoluta corrompe absolutamente.” Esa es la tragedia del gobierno puertorriqueño en la actualidad. Tal vez entonces Acton habría entendido mejor la corrupción de las capas gobernantes de una parte tan sustancial de la periferia global, a la que se culpa de la pobreza supuestamente causada por su “falta de responsabilidad”.

Las políticas cambian porque las circunstancias cambian o porque los individuos aprenden. El racionamiento en Cuba ha sido, en los períodos más duros, la garantía de una igualdad al menos mínima en el acceso a los alimentos. En otros momentos, cuando se dispone de una mayor variedad de bienes, puede convertirse en un obstáculo para la distribución y crear un espacio para los “intermediarios”. Los mercados campesinos ofrecen más productos del agro, pero también permiten el enriquecimiento ilícito de algunos. El turismo puede proporcionar la entrada de divisas, pero también convertirse en un foco de corrupción y socavar la igualdad. Las políticas cambian para reconciliar demandas opuestas en un sistema que trabaja bajo una severa presión. Internet puede estar limitada fundamentalmente a los usuarios institucionales cuando el costo en dólares del acceso al satélite es demasiado grande, o puede resultar más accesible cuando se dispone de recursos: ello es expresión de un orden de prioridades y no de una “reforma”.

La política cubana de limitar el acceso a los hoteles fundamentalmente a los extranjeros era muy injusta, pero resultaba necesaria para captar las divisas que se requerían con urgencia. Para contrapesar esa política, se reserva cierto número de habitaciones para cubanos que las ocupan según prioridades socialmente determinadas. Por ejemplo, los recién casados son la primera prioridad (esto ha cambiado en los últimos tiempos a favor de salarios más altos), y también acceden a ellas personas a quienes se premia por un trabajo destacado. Como el trabajo destacado suele significar una combinación de trabajo productivo y contribución social, esta política tiene sentido para los cubanos, pero sería considerada una forma de discriminación política por los críticos de la isla. Un hermoso atlas de Cuba cuesta alrededor de $100 en las tiendas para turistas, lo que obviamente está fuera del alcance de los cubanos. Pero mis amigos cubanos lo compraron por $10, lo que todavía no es barato, pero sí un precio manejable. Ha menudo ha sucedido que medidas muy comentadas que socavan los valores socialistas son contrarrestadas parcialmente por otras medidas menos conocidas cuyo objetivo es mitigar el daño.

Cualquier estudio del socialismo debe examinar esos procesos históricos reales y no comenzar con una serie de imperativos abstractos para evaluar el socialismo de determinado país. En los acápites que siguen me basaré sobre todo en mi experiencia de participante/observador del proceso cubano, pero haré referencia a otros movimientos revolucionarios y quizás le daré un peso excesivo a los temas de la democracia, porque suelen ser los más polémicos.

(Continuará)

Texto íntegro en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=106870

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