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Discurso completo de Julian Assange ante la Asamblea General de la ONU

Publicado en Caso Assange fecha Septiembre 29th, 2012

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“El Gobierno de EE.UU. está tratando de construir un régimen nacional de secretismo”

Según el periodista australiano, “el Gobierno de EE.UU. está tratando de construir un régimen nacional de secretismo”

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, apareció ayer entre los relatores en la Asamblea General de la ONU. Habló de los derechos humanos, de la política de EE.UU., de la tragedia personal de Bradley Manning y de los cambios en el mundo:

Buenos días, señores delegados, señoras y señores,

Hoy hablo con ustedes como un hombre libre porque a pesar de que estoy detenido desde hace 659 días sin cargos, soy libre en el sentido básico y más importante, soy libre para decir lo que pienso.

Esta libertad existe porque la nación de Ecuador me ha concedido el asilo diplomático. Y otras naciones tuvieron la voluntad de apoyar esta decisión. Es por el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, gracias a la cual WikiLeaks fue capaz de recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras. Y es por el artículo 40.1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que estipula el derecho de buscar asilo de la persecución y la 1951 Convención sobre el Estatuto de los Refugiados y otras convenciones producidas por Naciones Unidas, con las cuales puedo ser protegido igual que otros, de la persecución política.

Gracias a las Naciones Unidas puedo realizar en este caso, mi derecho inalienable a buscar protección de las acciones opresoras que algunos gobiernos emprenden en mi contra, contra los empleados y los seguidores de mi organización. Es gracias a la prohibición absoluta de la tortura, estipulada por la norma ordinaria internacional y la Convención de la ONU contra la Tortura, que seguimos firmemente denunciando las torturas y crímenes de guerra, sin importarnos quiénes son los perpetradores. Quisiera agradecer la cortesía del Gobierno de Ecuador, de facilitarme la posibilidad de hablar otra vez ante la ONU en unas circunstancias muy diferentes a las que tuve durante el “Universal Periodic Review” en Ginebra en 2010.

Hace casi 2 años hablé ante la ONU sobre nuestro trabajo de descubrir las torturas y los asesinatos de casi 100.000 ciudadanos en Irak. Pero hoy les quiero contar una historia estadounidense. Les quiero contar una historia sobre un joven soldado estadounidense en Irak. El soldado nació en Oklahoma, de madre galesa y padre de la Armada de EE.UU. Sus padres se enamoraron. Su padre fue enviado a una base militar estadounidense en Gales. Desde la niñez, el soldado parecía que iba a tener un futuro muy prometedor, ganó varios premios principales en las ferias de ciencias locales, durante tres años seguidos. Creía en la verdad y le gustábamos todos nosotros. Él odiaba la hipocresía.

Él creía en la libertad y en el derecho para todos nosotros de buscar felicidad. Él creía en los valores que fundaron el país independiente de Estados Unidos. Él creía en Madison, en Jefferson, creía en Paine. Igual que muchos adolescentes era inseguro en qué hacer con su vida pero sabía que quería defender a su país y sabía que quería conocer el mundo. Ingresó en el Ejército de EE.UU. y como su padre se hizo un analista de inteligencia.
A finales de 2009 cuando tenía 21 años fue enviado a Irak. Allí supuestamente fue donde vio que el Ejército estadounidense no sigue la ley de manera estricta, de hecho está involucrado en homicidios y apoya la corrupción política. Se supone que esto fue en Bagdad en 2010 cuando envió a WikiLeaks, me entregó a mí y de hecho al mundo, los detalles que mostraban torturas de iraquíes, los asesinatos de periodistas y las cintas con la información sobre más de 120.000 homicidios de civiles en Irak y en Afganistán. Está acusado de haber entregado a WikiLeaks 251.000 cables diplomáticos de EE.UU., con ayuda de los cuales luego se encendió la Primavera Árabe. El nombre de este joven soldado es Bradley Manning.

Presuntamente fue arrestado en Bagdad tras ser traicionado por un informante, primero fue encarcelado en Kuwait y luego llevado a Virginia, donde fue recluido durante 9 meses en régimen de aislamiento y fue donde sufrió severos abusos. Abusos que el relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura, Juan Méndez, investigó y denunció ante EE.UU. Un portavoz de Hillary Clinton rechazó estas acusaciones.

Bradley Manning, el que fuera estrella de las ferias de ciencias, soldado y patriota… fue degradado, maltratado y torturado psicológicamente por su propio Gobierno. Fue acusado de delitos penales. Todo esto le sucedió porque el Gobierno de EE.UU. intentó romper su voluntad y forzarle a testificar contra WikiLeaks y contra mí.

Hasta el día de hoy, Bradley Manning lleva detenido sin juicio 856 días. El máximo legal para el Ejército de los Estados Unidos es de 120 días.

La Administración de los Estados Unidos está tratando de erigir un régimen nacional de secretos, un régimen de ofuscación. Un régimen donde cualquier empleado público que revele información delicada a una organización de la prensa puede ser sentenciado a muerte, a cadena perpetua por espionaje, y a la organización mediática junto al informante.

No debemos subestimar la investigación a la cual ha sido sujeta WikiLeaks por el FBI. Lo único que desearía decir es que Bradley Manning ha sido la única víctima de toda esta situación, pero el asalto a WikiLeaks en relación a ese asunto y a otros ha producido una investigación a la que un diplomático australiano se ha referido como “sin precedentes” en su naturaleza. Eso es lo que el Gobierno de EE.UU. llamó “toda la investigación gubernamental”. Las agencias de inteligencia identificadas que se han visto involucradas en esta investigación incluyen la Agencia de Inteligencia de la Defensa, la división de investigación contra el crimen del Ejército de los EE.UU., las fuerzas aliadas en Irak, la primera división del Ejército, la unidad de investigación del Ejército de crímenes cibernéticos, la CCIU, el segundo cibercomando del Ejército.

En el marco de estas tres investigaciones que se llevan a cabo, hay una del departamento de Justicia que es la más significante, y la del jurado de EUU en Alexandria, Virginia. La oficina Federal de Investigación (FBI), según el testimonio en la Corte, elaboró un archivo de 42.135 páginas sobre WikiLeaks. De las que casi ocho mil, están dedicadas a Bradley Manning. El departamento de Estado y los servicios de seguridad diplomáticos realizan sus indagaciones. Adicionalmente fuimos investigados por la Oficina del director general del Servicio de Inteligencia Nacional, la Oficina del ejecutivo del servicio de contraespionaje, la CIA, el comité de supervisión doméstica, además de la plantilla del Servicio de Seguridad Nacional, el comité interdepartamental de inteligencia y por La Junta Asesora de Inteligencia exterior del Presidente.

El portavoz del departamento de Justicia, Dean Boyd, confirmó en julio del 2012 que la investigación de su oficina contra WikiLeaks continúa. Ayer Barack Obama pronunció muchas palabras buenas. Pero es precisamente su Administración la que publica en su sitio dedicado a la campaña electoral, más espacio sobre la criminalización de la libertad de expresión que todos los presidentes anteriores.

Yo recuerdo la frase sobre la audacia de la esperanza. ¿Quién puede decir que el presidente de EEUU no es audaz? No fue un paso audaz por parte del Gobierno norteamericano, atribuirse el progreso de los últimos dos años. ¿Fue audaz por su parte declarar el martes que EEUU respaldó a las fuerzas de cambio, durante la Primavera Árabe? La historia de Túnez no comenzó en diciembre del 2010, y Mohamed Bouazizi no se incendió para que Barack Obama tuviera posibilidad de ser reelegido. Su muerte fue fruto de la desesperación que soportaba viviendo bajo el régimen de Ben Ali. El mundo conoció tras leer las publicaciones de Wikileaks, que Ben Ali y su Gobierno, disfrutaron durante muchos años de la indiferencia o quizá hasta del respaldo de EEUU que era consciente de sus crímenes y sus desmanes. Así que para los tunecinos sería una sorpresa conocer que EEUU respaldó a las fuerzas de cambio en su país. Y sería una sorpresa para los jóvenes egipcios, que limpiaban de sus ojos el gas lacrimógeno norteamericano, que la Administración estadounidense apoyaba los procesos de cambio en Egipto.

Debería ser una sorpresa para aquellos que escucharon a Hillary Clinton insistir en que el régimen de Mubarak era “estable”, y cuando estaba claro para todos que no era así, que su odiado jefe de inteligencia, Suleiman, de quien nosotros demostramos que EE.UU. sabía que era un verdugo, debería tomar el cargo. Debería ser una sorpresa para todos los egipcios que escucharon al vicepresidente Joseph Biden que declaró que Hosni Mubarak era un demócrata y Julian Assange era un terrorista informático. Es irrespetuoso para los muertos y encarcelados en la revuelta de Bahréin que reivindican a EE.UU. “apoyo a las fuerzas de cambio”.

De hecho esto es atrevido. ¿Quién puede decir que no es atrevimiento que el presidente que trata de comparecer como líder mira hacia atrás en este gran cambio, el cambio de la gente, y después lo llama a su manera? Pero podemos animarnos aquí también porque eso significa que la Casa Blanca vio que este progreso es inevitable. En este “tiempo de progresos” el presidente ha visto en qué dirección sopla el viento. Y ahora él debe fingir que es su Administración la que lo hizo estallar. Muy bien, esto es mejor que la alternativa: inclinarse hacia la irrelevancia mientras el mundo sigue adelante. Tenemos que ser claros aquí: EE.UU. no es el enemigo. Su Gobierno no es uniforme. En algunos casos gente buena en Estados unidos apoya las fuerzas de cambio. Y quizá Barack Obama personalmente fue uno de ellos. Pero en otros, y en masa, en etapas tempranas, se opusieron activamente. Este es un problema histórico y no es justo y no es apropiado para el presidente distorsionar esa cuestión para obtener ganancias políticas o por pronunciar buenas palabras.

Y en cuanto a las palabras buenas, son solo las palabras buenas. Nosotros las alabamos y estamos de acuerdo con estas palabras. Estamos de acuerdo con lo que el presidente Obama dijo ayer de que las personas pueden resolver sus divergencias pacíficamente. Estamos de acuerdo con que la diplomacia puede sustituir la guerra y estamos de acuerdo que esto es un mundo independiente. Estamos de acuerdo en que la libertad y la libre determinación de las personas no son valores meramente estadounidenses u occidentales, sino valores universales. Y estamos de acuerdo con el presidente cuando dice que debemos hablar con honestidad si somos serios sobre estos ideales. Pero las palabras buenas languidecen sin acciones proporcionales. El presidente Obama habló con firmeza a favor de la libertad de expresión. “Los que están en el poder”, dijo, “tienen que resistir la tentación de reprimir a los disidentes”.

Hay tiempo para las palabras y hay tiempo para las acciones. Ya el tiempo de las palabras se ha agotado. Es hora de que EE.UU. cese la persecución de WikiLeaks, cese la persecución de nuestro pueblo y cese la persecución de otras fuentes. Es hora de que el presidente Obama haga lo correcto y se una a los cambios en el mundo no con buenas palabras, sino con buenos hechos.

Gracias.

Fuente Rebelión y Youtube

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El cruento asalto a la embajada de Haití: La Habana, 29 de octubre de 1956.

Publicado en Caso Assange, Cuba antes 1959 fecha Agosto 22nd, 2012

Por Salvador E. Morales Pérez*


En estos días de fricciones diplomáticas, en  donde descuella la amenaza británica de allanar la sede diplomática de la República de Ecuador en Londres para atrapar a Julián Assange, han sido evocadas situaciones  anteriores donde el derecho de asilo y los allanamientos de sedes diplomáticas se pusieron en discusión. Yo me pregunto si estaremos ante un caso semejante al que redujo el asilo diplomático del político peruano Víctor Raúl Haya de la Torre, a la friolera de un lustro como huésped forzoso de la embajada de Colombia en Lima, asunto que sigue dando lugar a debates jurídicos y políticos interesantes.

O  si estaremos en la antesala de una acción violenta y abominable de violación de la Convención de Viena, independientemente de la regla unilateral y arbitraria enarbolada por el gobierno británico actual. Ya las fuerzas especiales inglesas marcaron un precedente con la Operación Nimrod ejecutada el 5 de mayo de 1980. Ocasión en la cual, con el consentimiento del gobierno iraní ocuparon en son de guerra la embajada de Irán en Londres, ocupada por seis opositores que habían tomado 26 rehenes a cambio de sus demandas.

Últimamente se han mencionado en los medios varias irrupciones brutales en sedes diplomáticas: la de la escalofriante y flamígera masacre perpetrada por los uniformados del gobierno guatemalteco del general Romeo Lucas García contra la embajada española en ciudad Guatemala el 31 de enero de 1980, con saldo rojo de 38 muertos; la acción ejecutada en Afganistán, el 26 de septiembre de 1996, ya en poder de los talibanes contra el ex mandatario Najibullah y su hermano alojado en la embajada de la Organización de la Naciones Unidas de Kabul; o la del comando que envió el dictador peruano Alberto Fujimori, el  22 de abril de 1997 a tomar la embajada nipona en Lima que se hallaba en poder del MRTA para denunciar la situación de las cárceles peruanas y demandar la libertad de algunos compañeros. El saldo rojo fue de 14 guerrilleros acribillados y un civil.  Son los antecedentes más sonados. Hay otros antecedentes, como el asalto a la embajada trujillista en Caracas en 1945 por opositores dominicanos allí exiliados o el secuestro de la embajada estadounidense en Irán en noviembre de 1979 para presionar la extradición del Sha.  No dudamos que haya otros ejemplos  de variados signos políticos, algunos con consecuencias fuertes en el ámbito diplomático, otros solucionados con notable sensatez entre las partes  y algunos  de acallada repercusión como el que deseo destacar aquí:

Existe un antecedente remoto -y también muy sangriento- ocurrido durante la dictadura de Batista. A fines de octubre de 1956, un fuerte destacamento policial encabezado por el jefe de esos cuerpos represivos, el brigadier Rafael Salas Cañizares, uno de los principales cómplices de Fulgencio Batista en el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 que quebró el orden constitucional del país, asaltó la sede de la embajada haitiana, ubicada en Avenida 7a y calle 20, en la barriada de Miramar.

A plena luz del mediodía, el 29 de octubre de 1956, Salas Cañizares, acompañado por otros notorios  asesinos, el coronel Conrado Carratalá, el Jefe del Buró de Investigaciones coronel Orlando Piedra Nogueruela y el capitán Esteban Ventura Novo, (quienes a la caída del dictador en enero de 1959, encontraron tranquilo y acogedor refugio en Estados Unidos) penetraron en el recinto diplomático de Haití a tiro limpio -el escaso personal diplomático se hallaba ausente de la residencia-  procedieron a aniquilar a todos los asilados allí refugiados. Incluyendo a quienes ya la cancillería había concedido salvoconductos y esperaban por las visas que le permitieran viajar al país que se las concediera.  En el intercambio de disparos que tuvo lugar, el obeso y bravucón  brigadier batistiano cayó mortalmente herido.

Se cuenta al respecto, que quien lo hirió fue Secundino Martínez, apodado el  “El Guajiro”,  el único de los asilados que estaba armado, quien se asomó al oír el estrépito formado por la llegada de los carros policiales. Al verlo Salas Cañizares disparó su ametralladora sobre el joven hiriéndolo gravemente. Sin embargo, este, desde el suelo, pudo sacar su arma y disparar. Un balazo le perforó el vientre al brutal jefe de la policía nacional. Se dio la orden de masacrar a todos.

En el interior se encontraban dos grupos de asilados de diferente procedencia política. Por un lado estaban entre los allí muertos un grupo de la Organización Auténtica, OA, alentada por el ex presidente Carlos Prío Socarrás, a quienes se les acusaba de haber participado en el frustrado asalto al Cuartel Goicuría, ubicado en la Ciudad de Matanzas, acción encabezada por Reynold García, en abril del mismo año. Se nombraban: Carlos Casanova, Eladio Cid, Orlando Fernández Ferray, Leonel Guerra, Félix Hernández Concepción y Salvador Ibáñez.

El otro grupo estaba conformado por cuatro jóvenes recién llegados y que alojaron provisionalmente en el garaje.  Estaba compuesto por Secundino Martínez, alias El Guajiro, Gregorio García, Alfredo Massip e Israel Escalona. A quienes  las autoridades  de la dictadura señalaban como involucrados en el fallido atentado contra el senador Rolando Masferrer, el gestor de un cuerpo paramilitar adicto al gobierno de facto, de fúnebre recordación: Los tigres de Masferrer.

Los cuerpos represivos de la tiranía estaban ansiosos de sangres. El motivo que los impulsaba fue que el día antes, 28 de octubre de 1956, un comando del Directorio Revolucionario había matado  al coronel Antonio Blanco Rico, jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), quien estaba acompañado en el cabaret Montmartre, por el teniente coronel Marcelo Tabernilla hijo del jefe del Ejército quien resultó herido en la acción así como la esposa del capitán José Rodríguez Sampedro, también presente en el cabaret. Sospechaban que algunos de los ejecutores de Blanco Rico podían estar en la embajada haitiana.

Para justificar la violación pusieron de pretexto a posteriori -lo cual se demostró luego como totalmente falso- que habían recibido una llamada de los diplomáticos solicitando protección  puesto que unos jóvenes  estaban forzando su entrada en la sede diplomática. Contaban con la aprobación del mismo Batista, como declararon inicialmente voceros del régimen.

El 31 de octubre de 1956 la Embajada de Haití convocó a una conferencia de prensa y entregó una nota oficial en la que se decía: “La Embajada de Haití protesta contra las alegaciones publicadas en la prensa según las cuales la Policía intervino por una llamada de nuestra Embajada”.

Un colega periodista, Pedro Antonio García, quien ha explorado el hecho con especial acuciosidad ha comentado incisivamente:

“Los sucesos del 29 de octubre de 1956 fueron silenciados por la prensa internacional. Las relaciones con Haití fueron tensas solo hasta diciembre, porque con el nuevo Gobierno en Port au Prince volvieron a normalizarse. Nadie llevó este caso al seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), ninguna voz se alzó en el Congreso estadounidense ni en las Naciones Unidas”.


Desde luego, acciones de tan estúpida y brutal naturaleza han sido propias de regímenes autoritarios, de dictaduras arrasadoras, que hacen el trabajo sucio y las tareas que les permiten la sobrevivencia. Dictaduras, que con un poco más que se escarbe, gozan de sibilinos o abiertos padrinazgos de potencias que se dan golpes de pecho de civilizadas y democráticas. La historia contemporánea está cundida de ejemplos de estos dobles discursos. No es de extrañar que hechos tan condenables como el ocurrido en La Habana el 29 de octubre de 1956 se repitan, aunque siempre abrigamos la esperanza de que esto no ocurra de nuevo y que no se cierre el camino a la salida diplomática de sólidas e invulnerables garantías.

*Doctor en Historia, miembro del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).

Enviado por su autor

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Agresión imperial del Reino Unido contra Ecuador

Publicado en Caso Assange fecha Agosto 22nd, 2012

Por Andrés Alberto Rodríguez Guerra*

El presidente ecuatoriano ratificó que las puertas al diálogo con Reino Unido están abiertas para encontrar una solución pacífica al caso del periodista Julián Assange, y aseguró que sólo pide garantías para que el australiano no sea extraditado a un tercer país si vuelve a Suecia.

El camarada Correa, expreso que si el imperio británico invade la embajada de Ecuador por el caso del periodista australiano Julian Assange, estaría violentando todos los tratados internacionales existentes, y colocaría a las embajadas del mundo vulnerables para cualquier asedio.

Desde nuestro espacio “Pensamiento soberano” consideramos que no es la primera vez que los imperios de Estados Unidos y del  Reino Unido nos invaden; ya históricamente lo han hecho. Recordemos los más recientes: la invasión de los ingleses a las islas Las Malvinas en Argentina, el asedio de la embajada de Cuba en Venezuela, durante el golpe de estado de abril del 2002 que realizaron o intentaron con el Presidente Chávez; el derrocamiento de los presidentes de Honduras y Paraguay… Sin “meternos a fondo” con las conspiraciones en los países árabes y africanos.

Son ellos los que dictan las normas -como en juego de ajedrez-  de qué gobierno se mantiene y cuál no, de acuerdo a sus interés. Mi pregunta aquí es:

¿Para qué existe una ONU o cualquier pantalla de organismo mundial, sin son los imperios y las trasnacionales las que deciden el destino de la humanidad?

Lo que sí expuso el presidente Correa es que este caso no afectaría las relaciones bilaterales, el Presidente dijo que, desde su perspectiva, esta situación no debería influenciar los nexos. También expuso lo siguiente:

“Si América Latina empezara a ponerse brava con todos los países que han otorgado asilo, o han negado que respondan ante la justicia delincuentes comunes, estaríamos bastante enojados con varios países del resto del planeta (…) Si el Reino Unido se distancia de Ecuador por haber otorgado asilo, nos apenará muchísimo, pero Ecuador no claudicará su soberanía ante nadie ni ante nada”, recalcó.

Por último, recordó que Ecuador es un  país que respeta la libertad de expresión y ratificó que si este caso no encuentra una salida por las vías diplomáticas, existe la posibilidad de introducir el caso en la Corte Internacional de Justicia de la Haya.

“No justifico todo lo que ha hecho Assange (con WikiLeaks), pero siempre, de acuerdo a nuestra constitucionalidad y a los principios que practica este Gobierno, buscaremos preservar la vida de cualquier ser humano”, concluyó.

Finalizo y puntualizo que siempre, como dicen en mi país, es la ley del embudo, porque… ¿qué pasaría si invadimos el imperio yanqui y hacemos a un lado los tratados Internacionales, y sacamos al terrorista Posada Carriles, para que sea  juzgado por los crímenes de asesinato que tiene pendientes en Venezuela y Cuba?

Pensamiento Soberano, Nº 09

Agradecimientos: TeleSUR,  La Polilla Cubana, alcaldía Municipal. Stgo Mariño.

*Abogado y profesor de la Bolivariana; descendiente del ex Presidente Cipriano Castro

@andre_ayuda
andresrodri71@hotmail.com

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Assange: “Hay unidad en la opresión. Debe haber absoluta unidad y determinación en la respuesta”

Publicado en Caso Assange fecha Agosto 19th, 2012

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Además Infografía y Fotos en Cubadebate

Palabras de Julian Assange en la Embajada de Ecuador en Londres, este domingo 19 de agosto de 2012. (Discurso íntegro).Estoy aquí porque no puedo estar más cerca de ustedes. Les doy las gracias por estar aquí. Gracias a ustedes por su determinación y su generosidad de espíritu.

El miércoles por la noche, después de que se enviara una amenaza a esta embajada y la policía descendiera sobre el edificio, vinieron en mitad de la noche para vigilar lo que sucedía, y trajeron con ustedes a los ojos del mundo.

Dentro de la embajada, después de la oscuridad, pude escuchar un enjambre de equipos de la policía entrando en el edificio a través de la salida interna de incendios. Pero supe que habría testigos. Y eso es gracias a ustedes.

Si el Reino Unido no tiró por la borda aquella noche las Convenciones de Viena, fue porque el mundo estaba observando.

Y el mundo estaba observando porque ustedes estaban observando.

La próxima vez que alguien les diga que es inútil defender aquellos derechos que tenemos en mayor estima, recuérdenles su vigilia en la oscuridad ante la Embajada de Ecuador y cómo, por la mañana, salió el Sol en un mundo distinto, y una nación de América Latina con coraje tomó posiciones en favor de la justicia. Y así pues, a esta gente valiente…

Agradezco al Presidente Correa por el coraje que ha mostrado al considerar y otorgarme asilo político. Y también agradezco al gobierno, y al Ministro de Exteriores, Ricardo Patiño, quien ha defendido en su consideración de mi caso la Constitución ecuatoriana y la noción que esta posee de los derechos universales.

También a las gentes del Ecuador por apoyar y defender esta Constitución.

Y tengo una deuda de gratitud hacia el personal de esta embajada, cuyas familias viven en Londres, y que me han mostrado hospitalidad y amabilidad a pesar de las amenazas que han recibido.

Este Viernes habrá una reunión de emergencia de los ministros de exteriores de América Latina en Washington DC, para tratar esta situación.

Así, estoy profundamente agradecido a las gentes y gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Honduras, México, Nicaragua, Brasil, Perú, Venezuela, y a todos los demás países de América Latina que han venido a defender el derecho de asilo.

A las gentes de los Estados Unidos, del Reino Unido, Suecia y Australia, que me han apoyado con fuerza, incluso cuando sus gobiernos no lo han hecho. Y a todas las cabezas más sabias en los gobiernos que todavía luchan por la justicia. Vuestro día llegará.

Al personal de Wikileaks, a la gente que lo apoya y a sus fuentes, cuyo coraje, dedicación y lealtad no han conocido igual.

A mi familia y a mis hijos a quienes se les ha negado estar cerca de su padre. Perdonadme. Nos reuniremos pronto.

Con Wikileaks bajo amenaza, también lo están la libertad de expresión y la salud de nuestras sociedades.

Debemos utilizar este momento para articular la elección ante la que se encuentra el gobierno de los Estados Unidos de América. ¿Regresará a los valores sobre los que fue fundada su nación y los reafirmará? ¿O se tambaleará hasta caer por el precipicio, arrastrándonos a todos a un mundo peligroso y opresivo, en el que los periodistas guardan silencio por miedo a ser perseguidos, y los ciudadanos deben susurrar en la oscuridad?

Digo que deben echarse atrás.

Le pido al Presidente Obama que haga lo correcto.

Estados Unidos debe renunciar a su caza de brujas contra Wikileaks.

Estados Unidos debe disolver su investigación a cargo del FBI.

Estados Unidos debe jurar que no perseguirá a nuestra gente ni a quienes nos apoyan.

Estados Unidos debe dar su palabra ante el mundo de que no perseguirá a periodistas por arrojar luz sobre los crímenes secretos de los poderosos.

No debe continuar la absurda retórica para perseguir a ningún medio de comunicación, ya sea Wikileaks o el New York Times.

La guerra de las administraciones de EEUU contra quienes filtran información debe acabar.

Thomas Drake, y William Binney, y John Kirakou y otros heroicos ‘chivatos’ en EEUU deben ser perdonados y compensados por las dificultades que han tenido que soportar como servidores públicos.

Y el Soldado de la Armada que permanece en una prisión militar en Fort Leavenwroth, Kansas, que determinó la ONU que había sufrido meses de detención y torturas en Quantico, Virginia, y que todavía -tras dos años de prisión- ni siquiera ha sido sometido a un juicio, debe ser liberado.

Y si Bradley Manning realmente hizo aquello de lo que se le acusa, es un héroe, es un ejemplo para todos nosotros, y uno de los más importantes prisioneros políticos del mundo.

Bradley Manning debe ser liberado.

El miércoles, Bradley Manning pasó su día 815 en prisión sin juicio. El máximo legal son 120 días.

El jueves, mi amigo Nabeel Rajab, fue sentenciado a 3 años por un tweet.

El viernes, un grupo musical ruso fue sentenciado a 2 años en la cárcel por una performance política.

Hay unidad en la opresión.

Debe haber absoluta unidad y determinación en la respuesta.

(Fuente original: The Telegraph. Traducido por Pensando en el 15M)

 

Tomado de Cubadebate

Assange, dispuesto a responder ante justicia: Garzón

 

Minutos antes de la conferencia de Julián Assange en la embajada de Ecuador en Londres, el ex juez español Baltasar Garzón anunció que el fundador de Wikileaks agradece al gobierno de Ecuador por haberle concedido el asilo y anuncia, además que se iniciarán acciones legales para reclamar los derechos que están siendo violentados. TeleSUR

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