La Polilla Cubana

Con opiniones y noticias sobre Cuba y el mundo

Archive for Marzo 28th, 2012

Discurso de despedida del Santo Padre Benedicto XVI

Publicado en Religión, Visitantes en Cuba fecha Marzo 28th, 2012

Señor Presidente,
Señores Cardenales y queridos Hermanos en el Episcopado,
Excelentísimas Autoridades,
Señoras y Señores,
Amigos todos,
Doy gracias a Dios, que me ha permitido visitar esta hermosa Isla, que tan profunda huella dejó en el corazón de mi amado Predecesor, el Beato Juan Pablo II, cuando estuvo en estas tierras como mensajero de la verdad y la esperanza. También yo he deseado ardientemente venir entre ustedes como peregrino de la caridad, para agradecer a la Virgen María la presencia de su venerada imagen en el Santuario del Cobre, desde donde acompaña el camino de la Iglesia en esta Nación e infunde ánimo a todos los cubanos para que, de la mano de Cristo, descubran el genuino sentido de los afanes y anhelos que anidan en el corazón humano y alcancen la fuerza necesaria para construir una sociedad solidaria, en la que nadie se sienta excluido. «Cristo, resucitado de entre los muertos, brilla en el mundo, y lo hace de la forma más clara, precisamente allí donde según el juicio humano todo parece sombrío y sin esperanza. Él ha vencido a la muerte –Él vive– y la fe en Él penetra como una pequeña luz todo lo que es oscuridad y amenaza» (Vigilia de oración con los jóvenes. Feria de Friburgo de Brisgovia, 24 septiembre 2011).

Agradezco al Señor Presidente y a las demás Autoridades del País el interés y la generosa colaboración dispensada para el buen desarrollo de este viaje. Vaya también mi viva gratitud a los miembros de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, que no han escatimado esfuerzos ni sacrificios para este mismo fin, y a cuantos han contribuido a él de diversas maneras, en particular con la plegaria.

Me llevo en lo más profundo de mi ser a todos y cada uno de los cubanos, que me han rodeado con su oración y afecto, brindándome una cordial hospitalidad y haciéndome partícipe de sus más hondas y justas aspiraciones.

Vine aquí como testigo de Jesucristo, convencido de que, donde él llega, el desaliento deja paso a la esperanza, la bondad despeja incertidumbres y una fuerza vigorosa abre el horizonte a inusitadas y beneficiosas perspectivas. En su nombre, y como Sucesor del apóstol Pedro, he querido recordar su mensaje de salvación, que fortalezca el entusiasmo y solicitud de los Obispos cubanos, así como de sus presbíteros, de los religiosos y de quienes se preparan con ilusión al ministerio sacerdotal y la vida consagrada. Que sirva también de nuevo impulso a cuantos cooperan con constancia y abnegación en la tarea de la evangelización, especialmente a los fieles laicos, para que, intensificando su entrega a Dios en medio de sus hogares y trabajos, no se cansen de ofrecer responsablemente su aportación al bien y al progreso integral de la patria.

El camino que Cristo propone a la humanidad, y a cada persona y pueblo en particular, en nada la coarta, antes bien es el factor primero y principal para su auténtico desarrollo. Que la luz del Señor, que ha brillado con fulgor en estos días, no se apague en quienes la han acogido y ayude a todos a estrechar la concordia y a hacer fructificar lo mejor del alma cubana, sus valores más nobles, sobre los que es posible cimentar una sociedad de amplios horizontes, renovada y reconciliada. Que nadie se vea impedido de sumarse a esta apasionante tarea por la limitación de sus libertades fundamentales, ni eximido de ella por desidia o carencia de recursos materiales. Situación que se ve agravada cuando medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del País pesan negativamente sobre la población.

Concluyo aquí mi peregrinación, pero continuaré rezando fervientemente para que ustedes sigan adelante y Cuba sea la casa de todos y para todos los cubanos, donde convivan la justicia y la libertad, en un clima de serena fraternidad. El respeto y cultivo de la libertad que late en el corazón de todo hombre es imprescindible para responder adecuadamente a las exigencias fundamentales de su dignidad, y construir así una sociedad en la que cada uno se sienta protagonista indispensable del futuro de su vida, su familia y su patria.

La hora presente reclama de forma apremiante que en la convivencia humana, nacional e internacional, se destierren posiciones inamovibles y los puntos de vista unilaterales que tienden a hacer más arduo el entendimiento e ineficaz el esfuerzo de colaboración. Las eventuales discrepancias y dificultades se han de solucionar buscando incansablemente lo que une a todos, con diálogo paciente y sincero, comprensión recíproca y una leal voluntad de escucha que acepte metas portadoras de nuevas esperanzas.

Cuba, reaviva en ti la fe de tus mayores, saca de ella la fuerza para edificar un porvenir mejor, confía en las promesas del Señor, abre tu corazón a su evangelio para renovar auténticamente la vida personal y social.

A la vez que les digo mi emocionado adiós, pido a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre que proteja con su manto a todos los cubanos, los sostenga en medio de las pruebas y les obtenga del Omnipotente la gracia que más anhelan.

¡Hasta siempre, Cuba, tierra embellecida por la presencia materna de María! Que Dios bendiga tus destinos. Muchas gracias.

Tomado de Benedicto Cuba-CUBA MINREX

Mié, 03/28/2012 – 18:38

Aeropuerto internacional José Martí de La Habana
Miércoles 28 de marzo de 2012

Imagen agregada Print S. de la PC

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Discurso de despedida de Raúl a Benedicto XVI

Publicado en Religión, Visitantes en Cuba fecha Marzo 28th, 2012

Discurso de despedida del General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros a Su Santidad Benedicto XVI

La Habana, 28 de marzo del 2012

Santidad:

Desde su arribo a tierra cubana, nuestro pueblo le acogió, y hoy le despide, con sentimientos de respeto y afecto.

Su visita ha transcurrido en un ambiente de mutua comprensión. Su encuentro con los cubanos le ha dado la oportunidad de conocernos mejor y constatar la justeza de nuestros propósitos.

Cuba ha tenido como su principal objetivo la dignidad plena del ser humano. Somos conscientes de que ésta no solo se construye sobre bases materiales, sino también sobre valores espirituales, como la generosidad, la solidaridad, el sentimiento de justicia, el altruismo, el respeto mutuo, la honradez y el apego a la verdad.

Hacer el bien común fue un principio que aprendimos del padre Félix Varela. Luego, José Martí escribió que “ser cultos es la única manera de ser libres” y nos convocó a “conquistar toda la justicia”.

Conferimos suprema importancia a la familia, favorecemos todo lo que la enaltece y privilegiamos el papel de los padres en la educación de los hijos. Cuidamos de la niñez como nuestra mayor esperanza y alentamos a la juventud, sin ningún paternalismo, a la participación libre y creadora en las realizaciones de nuestra sociedad.

Reconocemos la contribución patriótica de la emigración cubana, desde el aporte decisivo a nuestra independencia de los tabaqueros de Tampa y Cayo Hueso y todos los que fueron sostén de los anhelos de José Martí, hasta los que se oponen hoy a quienes atacan a Cuba y manipulan el tema migratorio con fines políticos. Hemos realizado prolongados esfuerzos hacia la normalización plena de las relaciones de Cuba con su emigración que siente amor por la Patria y por sus familias y persistiremos en ellos por la voluntad común de nuestra Nación.

Es este un pueblo justo que se enorgullece de las virtudes de sus cinco hijos condenados por luchar contra el flagelo del terrorismo y defender la verdad, que los acompaña en cada minuto de su inmerecido encierro y comparte los sentimientos de sus familias que sufren.

Satisface a nuestro país estar entre los que más han hecho por la vida, la libertad y la dignidad humana.
Compartimos la certeza de que sólo la movilización de la conciencia de los pueblos, el respeto mutuo, el diálogo y la cooperación permitirán al mundo hallar soluciones a los más graves problemas.

Santidad:

Hemos encontrado muchas y profundas coincidencias, aunque, como es natural, no pensemos lo mismo sobre todas las cuestiones.

El pueblo cubano, abnegado e instruido, ha escuchado con profunda atención cada una de las palabras que Su Santidad le ha ofrecido.

Por su decisión de visitarnos, por sus afectuosos sentimientos hacia los cubanos, que siempre recordaremos, le expreso, en nombre de Cuba y en el mío propio, nuestra profunda gratitud y aprecio.

Muchas gracias.

FOTO AIN Omara GARCÍA MEDEROS

Fuente Benedicto Cuba-MINREX

Mié, 03/28/2012 – 17:44

 

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La visita del Papa a Cuba y la Virgen de la Caridad

Publicado en Religión, Visitantes en Cuba fecha Marzo 28th, 2012

Por Wilkie Delgado Correa

En la visita del Papa a Cuba se ha acentuado la celebración del cuatrocientos aniversario de la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba y bautizada con el título de la Virgen Mambisa, y a la cual Su Santidad otorgó la Rosa de Oro, máxima distinción que otorga el Jefe del Estado del Vaticano a las advocaciones de la Virgen María.

Tanto en la pasada visita a Cuba de Juan Pablo II, hace catorce años, como en la presente de Benedicto XVI, los líderes católicos han enfatizado el tradicional acompañamiento en las luchas del pueblo cubano de esta Virgen, cuya imagen apareciera a la deriva en las aguas de la bahía de Nipe en 1612, según refiere la tradición, y luego conducida hasta el actual sitio del Santuario del Cobre, en el que se la venera desde siglos.

Independientemente del complejo entramado religioso del país, la Revolución Cubana ha ido profundizando y perfeccionando las relaciones con las autoridades de todas las religiones, y junto con éstas se ha avanzado en el respeto inter-religioso y el fomento de lazos que permitan intercambios y acciones mutuas entre las religiones de los más variados signos, con el fin de lograr una mejor y más provechosa comunicación entre ellas, y entre las mismas y el Partido Comunista y el Gobierno Revolucionario de Cuba. El trato respetuoso y el diálogo fructífero han forjado unas relaciones que son armónicas y que se basan en propósitos comunes en los ámbitos sociales, éticos y espirituales.

El respeto a la libertad de creencias religiosas, amparada en la Constitución y las leyes, y en el hecho real de que en las en filas del Partido Comunista de Cuba hoy ingresan y militan hombres y mujeres creyentes y no creyentes, refleja una política que reconoce que no existe incompatibilidad de principios ni discriminación entre su membrecía con creencias disímiles o sin ellas. Ha sido difícil lograr ese clima de confianza absoluta a pesar de prejuicios y conflictos pasados, pero se ha logrado crear increíblemente la convicción, a través de la persuasión, el diálogo fraterno y los hechos incontrovertibles, de que sólo la unidad fundamental garantiza la vida exitosa de un proyecto socio-político, ya que en política la división es la muerte.

No es ocioso señalarlo: la división y fragmentación social irreconciliable, incluyendo la religiosa, conlleva a las crisis sociales, como lo demuestran los conflictos pasados y presentes en sociedades civilizadas y desarrolladas, así como en las subdesarrolladas, en que, sin embargo, las diferencias confesionales los han retrotraídos a las más salvajes confrontaciones sangrientas y fratricidas.

La intolerancia religiosa sigue siendo hoy una causa de inestabilidad social y un atentado a la vida pacífica de las personas y las naciones. Así que no basta con condenarla, es necesario, por el contrario, fomentar la tolerancia y las relaciones amistosas y cimentarlas mediante las acciones coherentes de las autoridades de los Estados y de las Iglesias, hasta logar una convivencia armónica, y sobretodo respetuosa, y por qué no, amorosa.

Cuba tiene una historia que, tergiversada por una guerra mediática irracional en los tiempos presentes, ha demostrado, sin embargo,  la madurez original de un proceso revolucionario que tiene una herencia desde los albores de los actos fundadores de nuestra independencia. Al incorporar a los esclavos como iguales en las filas de nuestro ejército emancipador, se cimentó la conjunción de razas, culturas y creencias en las filas mambisas.

Este ejemplo sirve como modelo de una cultura particular en el ámbito de la creencia individual. Carlos Manuel de Céspedes, líder máximo del levantamiento independentista de 1868, investido con el cargo de primer Presidente de la República de Cuba en Armas en 1869 e inmortalizado más tarde con el título de Padre de la Patria, y, además, con alta jerarquía en la masonería de su tiempo, escribió  en su Diario un apunte significativo, el sábado 7 de febrero de 1874, veinte días antes de su caída en combate, el 27 de febrero :  “Hoy al salir para el baño, noté que se había podrido y roto el cordón de seda negro con que traigo al cuello la medalla de la “Caridad” que mi Anita me mandó de N. York. A no ser por esa casualidad tal vez la hubiera perdido en el baño. Le até otro cordón igual que tenía prevenido con ese objeto”.

Así que aquel día 7 de febrero de 1874, Carlos Manuel de Céspedes, primer Presidente de la República de Cuba en Armas, no perdió la medalla de la “Caridad” que traía en su cuello, y seguramente murió con ella, atada con cordón nuevo, veinte días después en San Lorenzo, un sitio de la Sierra Maestra, para convertirse en el Padre de la Patria.

Enviado por su autor

Imagen agregada Virgen sobrepuesta a Foto Ladyrene Pérez Pérez

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Declaraciones del Portavoz de la Santa Sede sobre visita del Papa y encuentro con Fidel

Publicado en Religión, Visitantes en Cuba fecha Marzo 28th, 2012
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De acuerdo con las declaraciones del portavoz de la Santa Sede, conversaron sobre el actual escenario mundial, así como en torno a temas de ciencia, cultura y ecología y cómo las religiones enfrentan esa realidad..

La Radio del Sur

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, destacó la tarde de este miércoles el encuentro que sostuvieron el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro y el papa Benedicto XVI.

En conferencia de prensa realizada en el Hotel Nacional de la Isla, Lombardi calificó de cordial, sereno y animado el intercambio que por treinta minutos aproximadamente mantuvieron el Sumo Pontífice y el Comandante en la Nunciatura Apostólica.

De acuerdo con las declaraciones del vocero de la Santa Sede, conversaron sobre el actual escenario mundial, así como en torno a temas de ciencia, cultura y ecología y cómo las religiones enfrentan esa realidad.

También abordaron la liturgia de la Iglesia y sus cambios en las últimas décadas, en un diálogo muy participativo, indicó Lombardi, ya que Fidel Castro realizó preguntas al papa, las que contestó Su Santidad con mucho placer.

Intercambiaron además bromas sobre las edades de ambos, mientras el líder cubano expresó su agradecimiento por la estancia del Santo Padre a Cuba, 14 años después de la visita realizada por el beato Juan Pablo II.

Por su parte, el papa comentó su beneplácito por la acogida del pueblo cubano y explicó al líder su misión al frente de la Iglesia Católica.

Lombardi aprovechó el momento para aclarar a su vez que el presidente venezolano Hugo Chávez y Benedicto XVI nunca se encontraron, ya que el dirigente suramericano no lo solicitó.

El jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano llegó a la nación caribeña el pasado lunes procedente de México y regresará esta tarde a Roma, luego de cumplir una intensa agenda en la Isla.

 

La Radio del Sur

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